ESCENA IV
Los mismos, menos TRIBOULET
Saltabadil (mirando al cielo que se carga de nubes y relampaguea).—La tempestad se acerca: ya está sobre París. Mejor: así se hallará más desierta la ribera. (Reflexionando.) Toda esta gente tiene aire de no sé qué. No adivino nada más.
El Rey.—Magdalena...
Magdalena.—Esperad.
(Se le escapa.)
El Rey.—¡Maldita!
Magdalena (cantando.)
Sarmiento que brota,
que brota en Abril,