Otberto (levantando el puñal).—¡Oh! ¡De mi mano, á pesar mío, se escapa la muerte!

Job (arrodillándose).—Ve qué monstruo soy. Yo mismo le maté. ¡Le maté y era mi hermano!

(Otberto, fuera de sí, va á descargar el golpe y alguien le detiene el brazo. Vuélvese y reconoce al emperador.)

ESCENA ÚLTIMA

Los mismos, EL EMPERADOR, GUANHUMARA y REGINA á su vez

El emperador.—Era yo.

(Otberto deja caer el puñal. Job se levanta y contempla á Barbaroja. Guanhumara desde un pilar del fondo á la izquierda, observa en acecho.)

Job (al emperador).—¡Vos!

Otberto.—¡El emperador!

El emperador.—El duque, nuestro padre y tu rey, me ocultó en tu castillo no sé por qué razón.