ESCENA VII

Los mismos, FABIANI

La Reina.—¡Ah, hele aquí!...

(Sigue hablando con Simón Renard.)

Fabiani (aparte, saludado por todo el mundo, y mirando á su alrededor).—¿Qué quiere decir esto? Sólo veo aquí enemigos hoy. La reina habla en voz baja á Simón Renard... y ella se ríe. ¡Diablo, mala señal!

La Reina (con aire risueño á Fabiani).—¡Guárdeos Dios, milord!

Fabiani (tomándole la mano y besándola).—Señora... (Aparte.) Me ha sonreído. El peligro no es para mí.

La Reina (siempre risueña).—He de hablaros.

(Se adelanta con él hasta el proscenio.)

Fabiani.—Yo también deseo hablaros, señora; tengo que daros quejas. ¡Alejarme, desterrarme durante tanto tiempo! ¡Ah! no sucedería esto si en las horas de ausencia pensarais en mí como yo en vos.