Juana.—Está bien; retiraos y dejadme con este hombre.

(Maese Eneas sale; Juana le sigue con la vista.)

Joshua (aparte, en el proscenio).—¡Ese hombre! Es muy sencillo; quien ha olvidado á Gilberto no reconoce á Joshua.

(Se dirige hacia la puerta del calabozo de Fabiani, y prepárase á abrir.)

Juana.—¿Qué hacéis ahí?

Joshua.—Me anticipo á vuestros deseos, señora; abro esta puerta.

Juana.—¿Quién está ahí?

Joshua.—Es la puerta del calabozo de milord Fabiani.

Juana.—¿Y esa?

Joshua.—Es la del calabozo de otro.