Joshua.—¿Qué ruido es ese?
(Se acerca á la ventana que da á la calle.)
Juana.—¡Dios mío! con tal que no suceda nada...
Joshua.—La multitud se agolpa en la calle; se ven picas y hachas; los pensionarios de la Reina están á caballo y en orden de batalla; todos vienen por aquí... ¡Qué gritos! ¡Ah diablo! diríase que es un motín popular.
Juana.—¡Con tal que no sea contra Gilberto!
Gritos lejanos.—¡Muera Fabiani!
Juana.—¿Oís?
Joshua.—Sí.
Juana.—¿Qué dicen?
Joshua.—No lo entiendo bien.