Eloísa, Febo y Flor de Lis.—Nuestra señora os recompense.

(Entran todos los convidados.)

Coro.—Entremos todos á tomar parte en la fiesta, así las damas como los caballeros; por todas partes embalsamen el ambiente las flores que adornan las cabezas femeniles y en todos los corazones domine la alegría.

(Los convidados se aproximan y saludan. Entre ellos circulan varios criados llevando bandejas con flores y frutas. Á la derecha, junto á una ventana, se forma un grupo de muchachas. De pronto, una de ellas hace señales á las demás para que se inclinen sobre el alféizar y miren fuera.)

BAILE

Diana (mirando á la calle).—Mira, mira, Berenguela.

Berenguela (obedeciendo).—¡Qué viva es y qué ligera!

Diana.—¡Parece un hada ó la encarnación misma del Amor!

El vizconde de Gif (riendo).—¿Quién baila en la calle?

El señor de Chevreuse (después de mirar).—Es la maga... Febo, es tu gitana, la que salvaste valerosamente de manos de un ladrón, la otra noche.