El vizconde de Gif.—Sí, sí, es la bohemia.

El señor de Morlaix.—Es hermosa como un sol.

Diana (á Febo).—Si la conocéis, decidla que venga á distraernos un rato con sus habilidades.

Febo (mirando con aparente indiferencia).—Puede ser que sea ella. (Al señor de Gif.) ¿Pero creéis que se acordará...?

Flor de Lis (que ha estado escuchando).—De vos se acuerda siempre todo el mundo. Llamadla; decidla que suba. (Aparte.) Ahora veré si es cierto lo que se dice.

Febo (á Flor de Lis).—Ya que lo queréis, probemos.

(Hace señas para que suba Esmeralda.)

Las jóvenes.—¡Ya viene!

El señor de Chevreuse.—Acaba de trasponer el pórtico.

Diana.—Los que estaban admirándola se han quedado muy mustios.