Claudio Frollo.—¡Ah, téngala por lo menos hoy en mi poder, para que por mí viva ó muera! ¡Infierno, sólo por este día te doy toda la eternidad! (Á Clopin.) Pronto van á traer aquí á la gitana. Acuérdate de todo; tú has de estar en la plaza con los tuyos.
Clopin.—Muy bien.
Claudio Frollo.—Permanecerás oculto en la sombra, y si yo grito: «Á mí,» acudirás al punto.
Clopin.—Entendido.
Claudio Frollo.—Es preciso que haya bastante gente.
Clopin.—Bueno. Conque si vos gritáis «Á mí»...
Claudio Frollo.—Eso es.
Clopin.—Corro hacia ella y la arrebato de manos de los soldados...
Claudio Frollo.—Precisamente.
Clopin.—Y os la entrego.