Y ahora, permítasenos la última observación: entre Hernani y Ruy Blas transcurren dos siglos en España, dos grandes siglos, durante los cuales ha sido dado á la descendencia de Carlos V dominar el mundo; dos siglos que la Providencia, hecho notable, no quiso prolongar ni una hora, pues aquel soberano nació en 1500 y Carlos II murió en 1700. En este último año, Luís XIV recogía la herencia de Carlos V, como Napoleón, en 1800, la de Luís XIV. Esas grandes apariciones de dinastías, que iluminan por momentos la historia, son para el autor bello y melancólico espectáculo en el que con frecuencia fija sus miradas, tratando á veces de llevar algo de ellas á sus obras. Por eso ha querido iluminar á Hernani con los rayos de la aurora, cubriendo á Ruy Blas con las tinieblas del crepúsculo. En Hernani sale el sol de la casa de Austria; en Ruy Blas se pone.

París, 25 de Noviembre de 1838.


Ruy Blas


PERSONAJES



Madrid, 169...