D. Salustio (al marqués del Basto).—Permitidme, marqués, que os presente á mi primo D. César.
Ruy Blas (aparte).—¡Cielos!
D. Salustio (á Ruy Blas en voz baja).—¡Callaos!
El marqués del Basto (saludando á Ruy Blas).—Caballero, celebro mucho...
(Le toma la mano, que Ruy Blas le presenta con cierta cortedad.)
D. Salustio (en voz baja á Ruy Blas).—Dejadme hacer y saludad.
(Ruy Blas saluda al marqués.)
El marqués del Basto (á Ruy Blas).—Apreciaba mucho á vuestra madre. (En voz baja á D. Salustio, mostrándole á Ruy Blas.) Está muy cambiado; apenas le hubiera reconocido.
D. Salustio (al marqués).—¡Diez años de ausencia!
El marqués del Basto.—¡Verdad es!