Floria

Pero asesináis siempre.

Scarpia

(Fríamente.) Los asesinatos no son hoy frecuentes... A Travelli y sus cómplices les puedo hacer fusilar, ahorcar, empalar o descuartizar, según me plazca. (Movimiento de Floria.) ¿Os asombráis acaso? ¿Sospechasteis por ventura que el señor Cavaradossi sería sometido a un proceso?

Floria

¿No será juzgado?

Scarpia

(Con el mismo tono.) ¡Qué locura! Un interrogatorio, testigos, fiscales, jueces, defensores... nada de eso. No podemos perder el tiempo en semejantes fruslerías... Su majestad católica ha simplificado mucho el procedimiento. Tened la bondad de asomaros a ese balcón y podréis ver a la luz de las antorchas que agita ligeramente la fresca brisa de la madrugada unos cuantos hombres que trabajan a la entrada del puente. ¿Queréis saber qué es lo que hacen? Pues están plantando una horca, una sólida horca de dos brazos... En uno de ellos se colgará dentro de un poco un muerto, Angelotti, y en el otro, un vivo...

Floria

¿Mario? (Con espanto.)