Scarpia
Hazlo y dentro de poco estará detrás de él el cadáver de tu amante, (Con mucha frialdad y sin moverse.)
Floria
¿Conque ese era el precio de tu infamia?
Scarpia
Por fin lo entendiste. (Sonriéndose.) Pronuncia un sí y lo salvo... un no y lo asesino.
Floria
(Retrocediendo asustada.) ¿Serás capaz de emplear hasta la violencia?
Scarpia
(Aproximándose tranquilamente a la mesa y echando azúcar al café.) La violencia no, de ningún modo... Eso no entra en mis hábitos... Si la proposición no te agrada puedes irte tranquilamente; ya te lo he dicho... (Agita el café con una cucharilla.) Todas las salidas las encontrarás abiertas. Pero te desafío a que lo realices... Ahora, si piensas entretenerte en insultarme, en suplicarme, te aconsejo que desistas de hacerlo, porque vas a perder el tiempo de una manera lastimosa. De modo que la mejor resolución que puedes tomar es decir sí desde luego.