VOCABULARIO
Puelches. Tribu indígena que habitó la región pampásica.
Tributaria. Que depende, subordinada.
Pingües. Beneficiosos; de gran resultado.
Convoyes. Serie o hilera de carros—o vehículos de cualquier clase—que viajan juntos. Las tropas de carros o carretas son verdaderos convoyes.
Tranqueras. Especie de puertas que franquean el paso por los cercos y alambrados.
Pichi-mahuida. (Voz araucana). Sierra chica.
LOS FERROCARRILES PAMPEANOS
La red ferroviaria de la Pampa está dispuesta a los grandes destinos. Dos sistemas, colonizadores ambos e igualmente benéficos, han extendido su raigambre por todo el territorio. La condición de cada una de las zonas que benefician y la ubicación de los puertos a donde converge la cuantiosa producción cerealera, han definido perfectamente las comarcas de influencia, ajenas a toda previsión. El Oeste es un ferrocarril afluyente; el Pacífico, un ferrocarril exportador. Nervio esencialísimo del gran sistema del Pacífico, es la línea de Villa Dolores a Bahía Blanca, que se quiebra en Watt y que moviliza la más completa región agropecuaria del país, toda una trayectoria sin desperdicios que toma la región pastoril de San Luis, de Córdoba y la Pampa; cruza los campos agrícolas del oeste de Buenos Aires, corre el meridiano 5.º y va a rematar a los tinglados de Puerto Galván. Irradia desde esta gran arteria el sistema triangular de ramales Toay-Catriló-Bahía Blanca, que ha operado el impulso definitivo de una rica comarca, con sectores apropiados al servicio de una nutrida colonización.
El Oeste, extendido como un amplio abanico, de Colonia Alvear a Santa Rosa, parece orientado en el sentido de la gran travesía. El Pacífico, sin embargo, le sale al paso y tienta su línea transversal, proyectada de Toay a San Rafael, buscando salida portuaria para las nuevas colonias. El Oeste no puede detenerse ni en Telén ni en Toay. Su rumbo está al oeste, al riñón del territorio, sembrando pueblos. Y nada de difícil sería que a este sistema le estuviera reservado el esfuerzo más trascendental en la conquista del riel, dentro de la Pampa: su intersección con Cipoletti, atraído por la feracidad de la mesopotamia del Río Negro, o su travesía en línea recta hacia el sur mendocino. Con esta expansión ferroviaria, que viene preparándose para el futuro, por comprensión geográfica y por propio espíritu de conservación comercial, habrá, la obra de las grandes empresas, cerrado el ciclo de conquista y colonización que arranca desde la campaña al desierto. Y en verdad que estará en el interés de cada ferrocarril extender en lo posible sus líneas avanzadas hacia el oeste, centro de futuras poblaciones y de una nutrida colonización.