Otro nos explica lo propio de sus manzanas.

—¡Viera qué ejemplares!—nos dice con legítimo orgullo.—Me han dicho que son del país, nomás, pero tienen un sabor exquisito... ¿Conoce esas manzanas retaconas, angulosas, grandes, de color verde claro?... De esas... Tengo también de la misma clase de las californianas que importan a Buenos Aires.

Sin duda alguna nuestro informante se refiere a la manzana “de las cordilleras” y a una clase de la familia de las “renettas”, muy vulgarizadas en todas las quintas.

—¿Y cuál fué el origen de los manzanos fundadores?—interrogamos.

—En un viaje que hizo mi padre a Guaminí—nos dice don Leopoldo Laffeuillade—se le ocurrió traer algunas semillas de manzanas cultivadas en aquella población. Las plantó y dieron. De ese almácigo provienen las primeras plantas que se han desparramado por todo el valle. Si fuera usted por la finca que fué del viejo, vería alguno de esos manzanos que plantó mi madre. ¡Y cómo cargan! No diría usted que llevan treinta años bien cumplidos sin cansarse de florecer y producir...

¡Es bella la añoranza de este colono sencillo, que evoca con emoción el recuerdo maternal en la planta solariega, incansada y generosa!

En esa forma surgieron los plantíos. La necesidad, madre previsora, se anticipaba a la civilización forestal, para alegrar la mesa del labriego. Así se prodigaron los durazneros y los guindos y los perales: por simiente, a la ventura, obra del empuje rústico puesto sobre la tierra providencial. Cuatrocientos años atrás, hacían lo propio los conquistadores, trayendo en las pasas de Málaga, las primeras semillas que serían sarmientos criollos después, hasta culminar con las clases tecnificadas del cabernet, malbec y semillón, lo más ilustre en la nomenclatura vitícola. Estas quintas, no son solamente las primeras de General Acha; son las primeras de la Pampa. Vive aun el viejo que trajo el primer arado a la yerma soledad y que nos habla con amor de aquella colonización familiar en donde han retoñado dos generaciones.

—Estos solares no nos costaron nada—nos dice.—Ya ve la tierra; es una maravilla. Nuestro esfuerzo debía concentrarse más en el reparo que en la propia tierra. Ya ve, con arboledas hemos domado los vientos. ¡Si pudiéramos hacer lo mismo con la langosta y las heladas! Pero esto es un mal general y cuando viene no hay más que conformarse. Nosotros seríamos unos ingratos si nos quejásemos. La buenaventura nunca nos ha abandonado... Los gobiernos fueron buenos con el colono. No nos dieron consejos para sacarnos del camino trillado, pero no nos pusieron trabas tampoco. De quien guardamos un gran recuerdo es del general Campos. ¡Ese sí que era buen criollo para amparar al agricultor!

Y a renglón seguido, el anciano nos hace una semblanza del tiempo pasado y de aquel jefe de la brigada de Acha, figura heroica y tutelar.

Estos colonos de General Acha, son dignos de la más decidida protección de parte del gobierno. Con hacer algo, y mucho, en su favor, no se haría más que reparar una deuda. Demasiado abandonados del amparo oficial han vivido para que se siga incurriendo en la omisión. Aquí la agricultura ha sido obra del prodigio silvestre. Las parras—moscatel rosada, en su mayor parte—algunas veintenarias, cargan porque hay una providencia en este valle. ¡Qué podas tan mal hechas! Como que están libradas a zagalejos que no han salido del solar. Virgilio nos habla con más técnica de esta preparación de sus viduños, dos mil años atrás. Esta inexperiencia preliminar, se justifica con el propio amor a las plantas que profesa el colono. Descargar al sarmiento de los troncos inocuos, sería herir en la entraña aquella vid, cuya conservación ha costado sacrificios. Se prefiere que se prodigue en ramas aunque no cargue en racimos. Viene un Tomba con nosotros—Sylla—de abolengo viticultor y mendocino por añadidura. No es posible permanecer impávido ante este espectáculo del espaldero protector, en donde las plantas se enseñorean en ramas inservibles. Nuestro acompañante coge la podadera y ofrece un ejemplo práctico sobre la forma eficaz de descargar las vides.