DESCRIPCIÓN DE UN DESCUBRIMIENTO ASOMBROSO

Miré y vi, sobre una especie de plataforma natural hecha en la roca, una pequeña choza de piedra, cuyo obscuro techo de teja contemplábamos desde la altura.

—Sí—exclamé,—allí están los veinticuatro escalones de que habla el registro, no hay duda. ¿Vivirá alguien dentro de esa choza?

—Bajemos e investiguemos—indicó Reginaldo ansiosamente, y pocos minutos después descubríamos una estrecha huella que conducía del bosque de castaños directamente a los toscos escalones, los cuales bajaban hasta una angosta abertura entre dos rocas. Sobre la que quedaba a la derecha vimos, profundamente grabada en la piedra, una anticuada E mayúscula, como de un pie de largo, y pasando por junto de ella, nos encontramos con un cangilón peligroso y lleno de escabrosidades, que, haciendo ziszases, conducía a la pequeña choza. La puerta cerrada y la ventanita de hierro de aquella solitaria cabaña despertaron nuestra curiosidad.

Un momento después, sin embargo, el misterio quedó descubierto. El frente de la choza era ojival, y sobre la clave había una pequeña cruz de piedra.

Era una celda de ermitaño, como tantos otros sitios antiguos de retiro y contemplación que hay en la vieja Italia, y acto continuo, al pasar por delante de las rocas y descender cautelosamente por la senda, abriose la puerta, y salió de la ermita un monje, en el que reconocí, con gran sorpresa mía, al corpulento y barbudo capuchino, fray Antonio.

—Caballeros—exclamó en italiano, saludándonos,—éste es un inesperado encuentro, ciertamente.—y nos señaló el banco de piedra que había fuera de la pequeña y baja choza, el cual noté que estaba hábilmente oculto por los grandes árboles, cuyas copas se inclinaban sobre el río, de manera que quedaba invisible de ambas márgenes del Serchio.

Cuando nos sentamos aceptando su invitación, él recogió su desteñido hábito carmesí y se sentó a nuestro lado.

Le manifesté la sorpresa que me causaba encontrarlo allí, pero él se sonrió, y dijo:

—¿Está usted decepcionado por no haber descubierto otra cosa?