Puede ser que le haya hecho mal efecto la carta, porque (si no me equivoco) se le manda en ella volver á Venecia, dejando en el gobierno á Casio.
DESDÉMONA.
Mucho me alegro.
OTELO.
¿Te alegras?
DESDÉMONA.
¡Esposo mio!
OTELO.
Pláceme verte loca.
DESDÉMONA.