Rosalinda.—Con la boca llena de noticias.

Celia.—Que nos administrará como las palomas dan el sustento á sus pequeñuelos.

Rosalinda.—Así quedaremos cebadas con noticias.

Celia.—Tanto mejor: seremos más negociables.—Buenos días, monsieur Le Beau, ¿qué nuevas?

Le Beau.—Hermosa princesa, habéis perdido muchos juegos interesantes.

Celia.—¿Juegos? ¿De qué color?

Le Beau.—¿De qué color, señora? ¿Cómo habré de responderos?

Rosalinda.—Como lo quieren el ingenio y la fortuna.

Piedra.—Ó como lo mande el destino.

Celia.—Bien dicho. Eso se ha aplicado con llana.