Antífolo.—No me quedaría esta noche ni por el valor de la ciudad entera: vámonos á hacer llevar nuestro equipaje á bordo. (Salen.)

ACTO V.

ESCENA I.

La misma.

Entran EL MERCADER y ANGELO.

ANGELO.

iento mucho, señor, haber retardado vuestra partida. Pero os protesto que la cadena le ha sido entregada por mí, aunque tenga la deshonra inconcebible de negarlo.