Bruto.—Decís que sois mejor soldado. Pues mostradlo. Que vuestra jactancia se convierta en hechos y quedaré muy contento. Por lo que á mí toca, me alegraría recibir lecciones de hombres nobles.
Casio.—Me hacéis injusticia en todo. Dije que soy soldado más antiguo, no mejor.—¿Dije que soy mejor?
Bruto.—Si lo dijisteis, no me importa.
Casio.—Cuando César vivía no se atrevió á provocarme así.
Bruto.—Poco á poco. No os atrevisteis á tentarlo así!
Casio.—¿No me atreví?
Bruto.—No.
Casio.—¡Qué! ¿No atreverme á tentarlo?
Bruto.—Por vida vuestra, que no.
Casio.—No contéis demasiado sobre mi afecto.—Podría hacer algo que me pesara después.