Bruto.—Un agorero os previene que desconfiéis de los idus de Marzo.

César.—Traedle á mi presencia. Quiero ver su rostro.

Casio.—Mozo, sal de la turba y mira á César.

César.—¿Qué me dices ahora? Habla de nuevo.

Adivino.—Cuidado con los idus de Marzo.

César.—Es un soñador. Dejémoslo. Abrid paso.

(Salen todos, menos Bruto y Casio.)

Casio.—¿Iréis á ver el orden de las carreras?

Bruto.—¿Yo? No.

Casio.—Id. Os lo ruego.