Claudio.—No, no bebáis.
Gertrudis.—¡Oh! señor, perdonadme, yo he de beber.
Claudio.—¡La copia envenenada!... Pero... no hay remedio.
Hamlet.—No, ahora no bebo, esperad un instante.
Gertrudis.—Ven, hijo mío, te limpiaré el sudor del rostro.
Laertes.—Ahora veréis si le acierto.
(Laertes habla con Claudio en voz baja, mientras Gertrudis limpia con un lienzo el sudor á Hamlet).
Claudio.—Yo pienso que no.
Laertes.—No sé qué repugnancia siento al ir á ejecutarlo.
Hamlet.—Vamos á la tercera, Laertes... Pero bien se ve que lo tomáis a fiesta: batallad, os ruego, con más ahinco. Mucho temo que os burléis de mí.