Hamlet.—¡Malvado, incestuoso, asesino! Bebe esta ponzoña... ¿Está la perla aquí? Sí, toma, acompaña á mi madre.

Laertes.—¡Justo castigo!... El mismo preparó la poción mortal... Olvidémonos de todo, generoso Hamlet, y... ¡Oh, no caiga sobre ti la muerte de mi padre y la mía, ni sobre mí la tuya! (Cae muerto).

Hamlet.—El cielo te perdone... Ya voy á seguirte... Yo muero, Horacio... Adiós, reina infeliz... (Abrazando el cadáver de Gertrudis). Vosotros, que asistís pálidos y mudos con el temor á este suceso terrible.... Si yo tuviera tiempo... (Empieza á manifestar desfallecimiento y angustias de muerte. Parte de los manifestantes le acompañan y sostienen. Horacio hace extremos de dolor). La muerte es un ministro inexorable que no dilata la ejecución... Yo pudiera deciros... pero no es posible. Horacio, yo muero. Tú, que vivirás, refiere la verdad y los motivos de mi conducta á quien los ignora.

Horacio.—¿Vivir? No lo creáis. Yo tengo alma romana, y aun ha quedado aquí parte del tósigo.

(Busca en la mesa el jarro del veneno, echa porción de él en una copa, va á beber. Hamlet quiere estorbárselo. Los criados quitan la copa á Horacio, la toma Hamlet, y la tira al suelo.)

Hamlet.—Dame esa copa... presto... por Dios te lo pido. ¡Oh, querido Horacio! si esto permanece oculto, ¡qué manchada reputación dejaré después de mi muerte! Si alguna vez me diste lugar en tu corazón, retarda un poco esa felicidad que apeteces, alarga por algún tiempo la fatigosa vida en este mundo lleno de miserias, y divulga por él mi historia... ¿Qué estrépito militar es éste?

(Suena música militar, que se va aproximando lentamente).

ESCENA X
HAMLET, HORACIO, ENRIQUE, un Caballero y acompañamiento

Caballero.—El joven Fortimbrás, que vuelve vencedor de Polonia, saluda con la salva marcial que oís, a los embajadores de Inglaterra.

Hamlet.—Yo espiro, Horacio; la activa ponzoña sofoca mi aliento... No puedo vivir para saber nuevas de Inglaterra; pero me atrevo á anunciar que Fortimbrás será elegido por aquella nación. Yo moribundo le doy mi voto... Díselo tú, e infórmale de cuanto acaba de ocurrir... ¡Oh! Para mí sólo queda ya... silencio eterno.