Ricardo.—¿Cómo es posible, cuando tenéis el voto del rey mismo para sucederle en el trono de Dinamarca?

Hamlet.—Sí, pero mientras nace la hierba... Ya es un poco antiguo el tal refrán. ¡Ah! ya están aquí las flautas.

ESCENA XVII
Cómico tercero y dichos

Hamlet.—Dejadme ver una.... ¿A qué tengo de ir ahí? (Guillermo y Ricardo se acercan á Hamlet con ademán obsequioso, siguiéndole adonde quiera que se vuelve, hasta que viendo su enfado se apartan) Parece que me quieres hacer caer en alguna trampa, según me cercas por todos lados.

Guillermo.—Ya veo, señor, que si el deseo de cumplir con mi obligación me da osadía, acaso el amor que os tengo me hace grosero también é importuno.

Hamlet.—No entiendo bien eso. ¿Quieres tocar esta flauta?

Guillermo.—Yo no puedo, señor.

Hamlet.—Vamos.

Guillermo.—De veras que no puedo.

Hamlet.—Yo te lo suplico.