Ofelia.—(Estos versos, y todos los que siguen en el presente acto, los canta Ofelia).

¿Cómo va al amante
que fiel te sirva,
de otro cualquiera
distinguiría?
Por las veneras
de su esclavina,
bordón, sombrero
con plumas rizas,
y su calzado
que adornan cintas.

Gertrudis.—¡Oh querida mía! ¿y á qué propósito viene esa canción?

Ofelia.—¿Eso decís?... Atended a ésta:

Muerto es ya, señora,
muerto, y no está aquí.
Una tosca piedra
á sus plantas vi,
y al césped del prado
su frente cubrir.

¡Ah! ¡ah! ¡ah! (Dando risotadas).

Gertrudis.—Sí; pero, Ofelia...

Ofelia.—Oíd, oíd.

Blancos pañales le vestían...

ESCENA XIII
CLAUDIO, GERTRUDIS, OFELIA, HORACIO