PANTALEONE. Oh, beso las manos de V. M., señor capitan don Juan
Hurtado de Mendoza, de Ribera, de Castilla.

DANTE. Beso a V. M. mil veces las manos y los pies, señor capitan don
Pedro Manriquez, Leyna, Guzman, Padilla y Cervellon.

PANTALEONE. ¿Pues como en estas partes y tanto tiempo que no le he visto?

DANTE. Vengo de las Indias del Perú, donde habiendo yo acabado de conquistarlas, dejado he en aquellas partes muy grandes palacios y rentas, y por remuneracion de mis servicios me ha dado el rey don Felipe un capitanazgo de infantaria en este reino, con ventaja de quinientos mil maravedis; y mientras los venia á gozar, los bandoleros me desbalijaron por el camino; y por está desgracia me hallo en la manera que me veis.

PANTALEONE. Y yo también me he hallado en la conquista del reino de Portugal, y por merced de mis grandes y señalados servicios susodichos, me tiene aquí entretenido con paga conveniente á mi persona.

DANTE. Pensaban estos viejonazos que por los hijos de puta de sus ojos bellidos nos habriamos aquí de agujiar y despedazar.

PANTALEONE. Si, por cierto, allanado estaba la cuenta.

GERASTO. Forastiero, questi bravi per non azzuffarsi e porsi a pericolo di ferirsi, si sono accordati insieme.

NARTICOFORO. Cosí mi pare, e videre videor trattato da un barbagianni.

GERASTO. Poco anzi diceva che si chiamava Pantaleone e or dice che si chiama don Pedro Caravaial.