GIL VICENTE
Romance em memoria da partida da Infanta Dona Beatriz para Saboya, cantado no Auto das Cortes de Jupiter, que se representou nos Paços da Ribeira em 1519.
Niña era la Ifanta,
Dona Beatriz se decia,
Nieta del buen Rey Hernando,
El mejor Rey de Castilla,
Hija del Rey Don Manoel{[10]}
Y Reyna Dona Maria,
Reis de tanta bondad
Que tales dos no habia.
Niña la casó su padre,
Muy hermosa á maravilla,
Con el Duque de Saboya,
Que bien le pertenecia.
Señor de muchos señores,
Mas que Rey es su vaalia.
Ya se parte la Ifanta,
La Ifanta se partia
De la muy leal ciudad
Que Lisbona se decia;
La riqueza que llevaba
Vale toda a Alejandria.
Sus naves muy alterosas,
Sin cuento la artilleria;
Va por el mar de Levante,
Tal que temblaba Turquia.
Con ella va el Arzobispo
Señor de la Clerezia:
Van Condes y Caballeros,
De muy notable osadia;
Lleva damas muy hermosas,
Hijas dalgo y de valia.
Dios los lleve á salvamiento
Como su madre querria.
Obras t. II, p. 416.
Edição de Hamburgo.{[11]}
Romance burlesco, glosando o celebre romance de «Yo me estaba alla en Coimbra» cantado na farça dos Almocreves que se representou em Coimbra em 1526.
Yo me estaba en Coimbra,
Cidade bem assentada;
Pelos campos de Mondego
Não vi palha nem cevada.
Quando aquillo vi mesquinho,
Entendi que era cilada
Contra os cavallos da côrte
E minha mula pellada.
Logo tive a mao sinal
Tanta milhan apanhada,
E a peso de dinheiro
O mula desamparada.
Vi vir ao longo do rio
Hua batalha ordenada,
Não de gente, mas de mus,
Com muita raiva pisada.
A carne está em Bretanha,
E as couves em Biscaia.
Sam capellão d'hum fidalgo
Que não tem renda, nem nada;
Quer ter muitos apparatos,
E a casa anda esfaimada;
Toma ratinhos por pagens,
Anda já a cousa damnada.
Quero-lhe pedir licença,
Pague-me minha soldada.
Obras, t. III, p. 202.{[12]}