[1] Memorial das proezas da Segunda Tavola Redonda, por Jorge Ferreira de Vasconcellos, cap. XLVI, de accordo com Fernão Lopes, na Chronica, Parte II, p. 190, cap. 76; e com a Chronica do Condestabre, p. 12.

[2]Cancioneiro geral de 1516, fol. lxxiij: «sobre o menospreço do mundo».

[3] Idem, fol. lxxij: «Del rrey don Pedro quatro cantigas» erradamente attribuidas a Don Pedro I.

[4] Fol. xxvij. Edição de Anvers de 1557, em casa de Martin Nuncio.

[5] Fol. xxvj. verso.

[6] Da fol. cci a ccxvj. São ao todo 38.

[7] Catalogo por ordem alfabetica de varios pliegos sueltos que contienem romances, vilancicos, canciones, etc. «Romancero generale,» t. I, pag. LXXVII.

[8] Durante o meu trabalho de collecionação, encontrei cadernos de uso do povo, cheios de emblemas pittorescos, e mais ainda de gordura. De um d'esses tirei a «Conversa de Namorados».

[9] Cancioneiro geral, fol. 221.

[10] Idem, fol. 217.

[11] «No ay cosa mas facil que hazer un Romance, ni cosa mas difficultosa, si hade ser qual conviene. O que causa la facilidad es la composicion del metro, que toda es de uma Redondilla multiplicada. La difficuldad está en que la materia sea tal, y se trate por tales terminos, que levante, mueva y suspenda los animos. Y se esto falta, como la assonancia de suyo no lleba el oydo tras si, no sè que bondad puede tener el Romance. Descrievese en los Romances hechos hazañosos, casos tristes y lastimeros, acontecimentos raros, nuevos, singulares.» Edição de 1592, p. 38, cap. XXXIII.

[12] Conde de Lucanor, fol. 128. Edição de 1624.

[13] Idem, fol. 130, V.

[14] Santo Isidro, Barcelona, 1608. Prologo, p. 3 mihi.

[15] Conde de Lucanor, edição de 1642, fol. 127.

[16] Ibid. fol. 128.

[17] Sepulveda, Romances nuevamente sacados de historias antiguas, Anvers, 1551, fol. 2 verso.

[18] Idem, ibid. fol. 3.

[19] Pag. 67, edição de 1677.

[20] Pag. 87.

[21] Pag. 102.

[22] Soneto xxviij.

[23] Pag. 132 da ed. 1614.

[24] Poemas Lusitanos, T. II, p. 98.

[25] Idem, p. 46.

[26] Pereira da Silva, Varões illustres, t. I. p. 15 e 16.

[27] Wolf, Brésil litteraire, cap. I, p. 8.

[28] Varnhagen, Florilegio, t. I, p. XXII—XXIII.

[29] Index de 1581, fol. 41.

[30] Fol. 57.

[31] Canc. fol. 20.

[32] Acto V, scena II.

[33] Fidalgo Aprendiz, ed. de Leon de Francia de 1665, p. 242-243.

[34] Annaes de Dom João III, por Fr. Luiz de Sousa, publicados pelo sr. Herculano, cap. VIII, p. 35.

[35] Vida de D. João de Castro, publicada por Fr. Francisco de S. Luiz, Doc. 60, 61, pag. 509. Lisboa, 1835.

[36] Pag. 361 das Rimas, edição de Franco Barreto, 1666.

[37] Romance XXII da colleção de Escobar, ed. de 1605, pag. 46, V.

[38] Rimas, p. 173, ed. 1666.

[39] Idem. p. 284.

[40] Comedias p. 349. Estes versos são um fragmento do velho romance que vem no Cancioneiro de Anvers:

Mis arreos son las armas
Mi descanso es pelear.
Mi cama las duras peñas,
Mi dormir siempre velar.
Las manidas son escuras,
Los caminos por usar,
El cielo con sus mudanzas
Ha por bien de me dañar,
Andando de sierra en sierra
Por as illas de la mar,
Por probar si en mi ventura
Hay logar donde avadar;
Pero por vos mi señora
Todo se hade comportar.

[41] El-rei Seleuco, p. 153 da Segunda parte das Rimas.

[42] Obras, p. 316, ed. 1666.

[43] Poetica española, de 1592; cap. XXXVIII.

[44] Obras de Bernardim Ribeiro, p. 356, ed. 1852. Este romance acha-se na sua integra na «Floresta de Varios,» de 1642.

[45] Ochoa, «Tesoro de los Romanceros» aonde se lê a pag. 86.

[46] «Compendio historial» de Llaguno y Amirola, ap. Amador de los
Rios, Hist. critica de la litteratura hespanola, t. VII, p. 437, not. 2.

[47] Obr. t. II, 215.

[48] Obras metr. t. II, p. 97.

[49] Çanfonha d'Eut. p. 99.

[50] Id. p. 116.

[51] Pag. 71.

[52] Obras metricas de Dom Francisco Manoel, p. 247—8, t. II, Viola de Thalia. Leon de Francia, 1665.

[53] Primeira jornada, p. 159.

[54] Edição de 1867, p. 215.

[55] Chr. de D. Manoel, Parte IV, c. 84.

[56] Historia da Poesia popular portugueza, p. 22

[57] Id. pag. 137.

[58] Romanceiro geral portuguez, p. 26—28.

[59] «No ha muchos anos, que començaron nuestros Poetas a glossar «Romances viejos,» metiendo cada dos versos en la segunda de las Redondillas. Y han sido tan bien recebidas estas cosas, que los han dado los musicos muchas sonadas, y se cantan y oien con particular gusto.» Poetica española, cap. XXXVIII, Salamanca, 1592.

[60] Obras, p. 312, edição de Lisboa de 1677.

[61] Obras, t. III, p. 294, e outros logares.

[62] Obras metricas, ed. de Leon de Francia de 1665, p. 71.

[63] Tesoro de los Romanceros, p. 359.

[64] Index scriptorum damnatae memoriae, p. 175. Transcrevemos para amostra do genero este bello romance de Gil Vicente:

OS CATIVOS DO PECCADO

Voces daban prisoneros,
Luengo tiempo estan llorando,
En el triste cárcel escuro
Padeciendo y suspirando,
Con palabras dolorosas
Sus prisiones quebrantando:
—Que es de ti, Virgen y Madre,
Que á ti estamos esperando?
Despierta el Señor del mundo,
No estemos mas penando.—
Oyendo sus voces tristes,
La Virgem estaba orando
Cuando vino la embajada
Por el ángel saludando;
«Ave rosa gracia plena,»
Su prenez anunciando.
Suelta los encarcelados,
Que por ti estan suspirando;
Por la muerte de tu hijo
Á su padre estan rogando.
Cresca el nino glorioso,
Que la cruz está esperando.
Su muerte será cuchillo,
Tu anima trespassando.
Sufre su muerte, Senora,
Nuestra vida deseando.
Obras t. I, p. 233.

[65] Musa VI, p. 464. ed. de Lisboa de 1652.

[66] Musa VI, p. 455.

[67] «Romancero generale», prologo, p. XIV, t. I (Collec. Ribadaneira t. X.)

[68] Historia do Direito portuguez, cap. I e IV.

[69] Vid. Cantos populares do Archipelago açoriano

[70] Citações dos annotadores de Ticknor, ao cap. VII.

[71] Conde de Lucanor, de 1642, fol. 128.

[72] Conde de Lucanor, fl. 129, V.

[73] Opinião dos snrs. D. Pascual de Gayangos o D. Henrique Vedia nos Commentarios a Ticknor, cap. VII.

[74] Duran, «Romancero generale», t. I, p. 26, n.º 54.

[75] Duran, Romancero, t. I, p. X, not. 8.

[76] Sobre a existencia das «xacaras» populares diz o seu annotador: «Muchas xacaras rudas y desabridas le avian precedido entre la tropeça del vulgo: pero las ingeniosas, y de donayrosa propriedad y capricho el fue el primero descobridor sin duda.» Musa V, p. 221, ediç. de Lisboa de 1652.

[77] Edição de Madrid, 1724, pag. 248.

[78] O Visconde de Juromenha, na sua edição de Camões, fala n'este manuscripto, t. I, p. 323—328.

[79] Ed. de 1677, p. 177.

[80] Obr. t. II, p. 416.

[81] Juromenha, «Vida de Camões,» t. I, pag. 82.—Vid. egualmente t. I, p. 45.

Mis arreos son las armas
Mi descanso es pelear.
Mi cama las duras peñas,
Mi dormir siempre velar.
Las manidas son escuras,
Los caminos por usar,
El cielo con sus mudanzas
Ha por bien de me dañar,
Andando de sierra en sierra
Por as illas de la mar,
Por probar si en mi ventura
Hay logar donde avadar;
Pero por vos mi señora
Todo se hade comportar.

Voces daban prisoneros,
Luengo tiempo estan llorando,
En el triste cárcel escuro
Padeciendo y suspirando,
Con palabras dolorosas
Sus prisiones quebrantando:
—Que es de ti, Virgen y Madre,
Que á ti estamos esperando?
Despierta el Señor del mundo,
No estemos mas penando.—
Oyendo sus voces tristes,
La Virgem estaba orando
Cuando vino la embajada
Por el ángel saludando;
«Ave rosa gracia plena,»
Su prenez anunciando.
Suelta los encarcelados,
Que por ti estan suspirando;
Por la muerte de tu hijo
Á su padre estan rogando.
Cresca el nino glorioso,
Que la cruz está esperando.
Su muerte será cuchillo,
Tu anima trespassando.
Sufre su muerte, Senora,
Nuestra vida deseando.
Obras t. I, p. 233.


CANCIONEIRO

E

ROMANCEIRO GERAL

PORTUGUEZ

5 volumes in-8.º

VOLUME I—HISTORIA DA POESIA POPULAR PORTUGUESA.—Primeira parte: Vestigios da primitiva poesia popular portugueza.—Segunda parte: Unidade dos romances populares do Meio Dia da Europa. VIII, 221 pag. Porto, 1867.