Cincoenta eran por cuenta,
Todas van en compañia:
Al son de sus dulces remos
La Princesa se adormia
En brazos de Don Duardos,
Que bien le pertencia.
Sepan quantos son nacidos
Aquesta sentencia mia;
Que contra la muerte y amor
Nadie no tiene valia.
Cincoenta eran por cuenta,
Todas van en compañia:
Al son de sus dulces remos
La Princesa se adormia
En brazos de Don Duardos,
Que bien le pertencia.
Sepan quantos son nacidos
Aquesta sentencia mia;
Que contra la muerte y amor
Nadie no tiene valia.