Adelardo López de Ayala

(1828–1879)

PLEGARIA

¡Dame, Señor, la firme voluntad, 5

Compañera y sostén de la virtud;

La que sabe en el golfo hallar quietud

Y en medio de las sombras claridad:

La que trueca en tesón la veleidad

Y el ocio en perenal solicitud, 10

Y las ásperas fiebres en salud,

Y los torpes engaños en verdad!

Y así conseguirá mi corazón

Que los favores que á tu amor debí,

Te ofrezcan algún fruto en galardón... 15

Y aun tú, Señor, conseguirás así

Que no llegue á romper mi confusión

La imagen tuya que pusiste en mí.