Andrés Bello

(1781–1865)

LA ORACIÓN POR TODOS

(Imitación de Victor Hugo)

Va á rezar, hija mía. Ya es la hora

De la conciencia y del pensar profundo.

Cesó el trabajo afanador, y al mundo

La sombra va á colgar su pabellón.

Sacude el polvo el árbol del camino 20

Al soplo de la noche, y en el suelto

Manto de la sutil neblina envuelto

Se ve temblar el viejo torreón.

¡Mira! Su ruedo de cambiante nácar

El Occidente más y más angosta; 25

Y enciende sobre el cerro de la costa

El astro de la tarde su fanal.

Para la pobre cena aderezado

Brilla el albergue rústico, y la tarda

Vuelta del labrador la esposa aguarda 5

Con su tierna familia en el umbral.

Brota del seno de la azul esfera

Uno tras otro fúlgido diamante;

Y ya apenas de un carro vacilante

Se oye á distancia el desigual rumor. 10

Todo se hunde en la sombra: el monte, el valle,

Y la iglesia, y la choza, y la alquería;

Y á los destellos últimos del día

Se orienta en el desierto el viajador.

Naturaleza toda gime; el viento 15

En la arboleda, el pájaro en el nido,

Y la oveja en su trémulo balido,

Y el arroyuelo en su correr fugaz.

El día es para el mal y los afanes:

¡Hé aquí la noche plácida y serena! 20

El hombre tras la cuita y la faena

Quiere descanso y oración y paz.

Sonó en la torre la señal: los niños

Conversan con espíritus alados;

Y los ojos al cielo levantados 25

Invocan de rodillas al Señor.

Las manos juntas y los pies desnudos,

Fe en el pecho, alegría en el semblante,

Con una misma voz, á un mismo instante,

Al Padre Universal piden amor. 30

Y luego dormirán; y en leda tropa

Sobre la cuna volarán ensueños,

Ensueños de oro, diáfanos, risueños.

Visiones que imitar no osó el pincel,

Y ya sobre la tersa frente posan,

Ya beben el aliento á las bermejas

Rosas, como lo chupan las abejas

A la fresca azucena y al clavel.

Como para dormirse, bajo el ala 5

Esconde su cabeza la avecilla,

Tal la niñez en su oración sencilla

Adormece su mente virginal.

¡Oh dulce devoción, que reza y ríe!

¡De natural piedad primer aviso! 10

¡Fragancia de la flor del paraíso!

¡Preludio del concierto celestial!

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