Juan Eugenio Hartzenbusch.
(1806–1880)
Á CALDERÓN
Tú que en acento de desdén profundo
Dijiste al ver la pequeñez humana: 20
«Sombra es la vida, como el sueño vana,
Fantástica existencia la del mundo»;
Cuando brillabas luminar fecundo,
Sol refulgente de la escena hispana,
¿Pudo tener tu mente soberana 25
Por ilusión tu ingenio sin segundo?
Desde el Tíber al patrio Manzanares,
Desde el Rin á los Andes mereciste
Universal admiración y altares;
Y eterna de tu nombre la memoria,
Ella te enseña que decir debiste: 5
«Sueño todo será, menos mi gloria.»