Leandro Fernández de Moratín

(1760–1828)

ODA: LOS DÍAS

¡No es completa desgracia, 10

Que por ser hoy mis días,

He de verme sitiado

De incómodas visitas!

Cierra la puerta, mozo,

Que sube la vecina, 15

Su cuñada y sus yernos

Por la escalera arriba.

Pero ¡qué!... No la cierres;

Si es menester abrirla;

Si ya vienen chillando 20

Doña Tecla y sus hijas.

El coche que ha parado,

Según lo que rechina,

Es el de don Venancio,

¡Famoso petardista! 25

¡Oh! ya está aquí don Lucas

Haciendo cortesías,

Y don Mauro el abate,

Opositor á mitras,

Don Genaro, don Zoilo,

Y doña Basilisa;

Con una lechigada 5

De niños y de niñas.

¡Qué necios cumplimientos!

¡Qué frases repetidas!

Al monte de Torozos

Me fuera por no oirlas. 10

Ya todos se preparan

(Y no bastan las sillas)

A engullirme bizcochos,

Y dulces y bebidas.

. . . . . . . . . .

¡Demonios! Yo que paso 15

La solitaria vida,

En virginal ayuno

Abstinente eremita;

Yo, que del matrimonio

Renuncié las delicias, 20

Por no verme comido

De tales sabandijas,

¿He de sufrir ahora

Esta algazara y trisca?

Vamos, que mi paciencia 25

No ha de ser infinita.

Váyanse enhoramala;

Salgan todos aprisa,

Recojan abanicos,

Sombreros y basquiñas. 30

Gracias por el obsequio

Y la cordial visita,

Gracias; pero no vuelvan

Jamás á repetirla.

Y pues ya merendaron,

Que es á lo que venían,

Si quieren baile, vayan 5

Al soto de la Villa.