En las espesas cumbres se derrama,

Tal en tu ira y tempestad seguiste,

Y su faz de ignominia convertiste. 20

Quebrantaste al cruel dragón, cortando

Las alas de su cuerpo temerosas

Y sus brazos terribles no vencidos;

Que con hondos gemidos

Se retira á su cueva, do silbando 25

Tiembla con sus culebras venenosas,

Lleno de miedo torpe sus entrañas,