Sobre las aras de las dos Castillas.

Yace aquella virtud desaliñada,

Que fué, si rica menos, más temida, 5

En vanidad y en sueño sepultada.

Y aquella libertad esclarecida,

Que en donde supo hallar honrada muerte,

Nunca quiso tener más larga vida.

Y pródiga del alma, nación fuerte, 10

Contaba por afrenta de los años

Envejecer en brazos de la suerte.