«Venid, venid, el Árabe decía, 30

Volad, hijos de Agar; ya los esclavos

El yugo intentan sacudir que un día

En su arrollado cuello

Vuestro valor indómito cargara.

¿Lo sufriréis? Las naves aprestemos,

Y el ancho valladar con que el destino

La Europa y Libia dividió salvemos.

Venid, venid; que nuestra fiera saña

Estremecida España 5