Sientra otra vez; acometed, y abiertas

De Calpe y de Tarifa os son las puertas.»

Mas no las puertas de Tarifa entonces

Al pérfido Julián obedecían;

El valor y el honor las defendían; 10

El honor y el valor que siempre fueron

Escudo impenetrable el más seguro.

¿Qué sin ellos valer el alto muro

Ni el grueso torreón jamás pudieron?

El hombre es solo quien guarnece al hombre. 15