Que sufre el justo, nazca la esperanza.

¿No veis cómo se apaga

El rayo entre las manos del Potente?

Ya de la muerte la tiniebla vaga 5

Por el semblante de Jesús doliente:

Y su triste gemido

Oye el Dios de las iras complacido.

Ven, ángel de la muerte:

Esgrime, esgrime la fulmínea espada, 10

Y el último suspiro del Dios fuerte,