Que la humana maldad deja espiada,
Suba al solio sagrado,
Do vuelva en padre tierno al indignado.
Rasga tu seno, ó tierra: 15
Rompe, ó templo, tu velo. Moribundo
Yace el Criador; mas la maldad aterra,
Y un grito de furor lanza el profundo:
Muere... Gemid, humanos:
Todos en él pusisteis vuestras manos. 20