Tronó la alzada cumbre de Pirene,

Y sobre el suelo hispano

Lanzó horrorosa nube de asesinos;

Y las madres de Iberia al triste pecho

Los hijos estrecharon 25

Y piedad y venganza reclamaron.

Pasa el dorado Tajo y las vertientes

Del Mariano monte

La caterva sin ley. Nuevas matanzas

Viene y nuevos destrozos meditando; 30