En que gastados del dolor los filos,
Ese afán, esa angustia, esa congoja, 25
Truécanse al fin en plácida tristeza;
Y en ella absorta, embebecida el alma,
Repliégase en sí misma silenciosa,
Y ni la dicha ni el placer envidia.
Tú dudas que así sea; y yo otras veces
Lo dudé como tú; juzgaba eterna
Mi profunda aflicción, y grave insulto 5
Anunciarme que un tiempo fin tendría...