Andando ya toda la jente y aderezando su partida con determinacion de hacer todo su posible por tierra, para descubrir y poblar aquella prouincia, acordo el Gouernador dejar jente en la fortaleza, por no perder la posesion de aquella tierra quel tenia por su gouernacion, o porque si por alli llegase la nao Marieta que esperaua despaña, tuuiese quien le diese auiso de lo que deuia hazer, o estarse alli y echar la jente en tierra, y que sus soldados y capitanes tuuiesen lugar de hazer lo que les pareciese, como en tierra de su gouernacion; porque se temio que si llegando alli la nao y no hallando jente de la suya se pasase adelante, que yendo a pasar a distrito y gouernacion agena, facilmente seria desuaratada la jente, y los capitanes no tendrian jurisdicion sobre los soldados, y asi no se podria aprouechar de hellos.
Con estos y otros motiuos, nonbro el Gouernador por capitan de la jente que alli auia de quedar a Agustin Delgado, natural de las yslas de Canaria, honbre animoso e ynjenioso para entre yndios; y dando principio a su viaje, ynuio delante a Gil Gonzalez de Auila con toda la mas de la jente que se fuese a Cumana y alli lo esperase; y dende a poco se partio el con el rresto, a donde se juntaron para proseguir su jornada, porque auia el quedado en la fortaleza acauando de rreformalla y dejalla proueida y bastecida de mantenimiento, de suerte que la necesidad no constriyese[359] a los que alli quedaban a illos a buscar entre los yndios, donde por ser pocos fuesen muertos y desuaratados; lo cual concluso se fue, como se a dicho, a Cumana, donde ya estaua Gil Gonzalez de Auila con la mas de la jente, al qual auia ya desuaratado y preso vn Pero Hortiz de Matienco, que era justicia mayor en la ysla de Cuvagua, y despues de llegado el gouernador Ordas, tanuien los prendio Pero Hortiz de Matienco e hizo del lo que adelante se uera, porque pasa desta manera; que en aquella sazon en la isla de Cubagua auia cantidad de españoles que alli rresidian del[360] prouecho de las perlas que de la mar se sacauan y esclauos que en la Tierra firme de Cumana se tomauan, questaua muy zercana esta isla, a los quales administraua y tenia en justicia este Pero Ortiz de Matienco; y toda el agua que para el ueuer y sustento de la jente que en la isla rresidia era nezesaria, se traia de vna fuente o arroyo manantial que auia en tierra de Cumana, junto a la mar, llamado Chinchiribiche, y por alli zerca no auia otra agua de donde se sustentasen, por lo qual, y porque los naturales no les enponzoñasen el agua o se la zegasen[361] o ensuziasen, los españoles que en la isla rresidian auian echo vna fortaleza o casa fuerte junto a la fuente o manantial, donde tenian de hordinario jente que la guardase, por rrespeto de que si aquella fuente les faltava, o se auia de despoblar la isla o auian de ir muy lejos por ella y con mucho trauajo, y asi les hera forcoso guardar y conseruar esta fuente o rrio de Cumana, aunque Francisco Lopez de Gomera en la Istoria general dize que esta fortaleza de Cumana hizo Jacome Castellon el año de veinte e tres yendo a pascificar y afirmar aquella prouincia por mandado del Audiencia y Almirante de Santo Domingo; pero lo mas cierto es esto que yo aqui e escrito.
Pues estando la jente de Hordas de partida en Paria, dos o tres soldados de los que mas mal estauan con el ouieron vna piragua de nauegacion de yndios y metiendose hen ella fueron a la isla de Cubagua, y, llegados, para yndinar a la justicia y jente de Cubagua contra el gouernador Ordas, les dijieron que pusiesen cobro en el agua y fortaleza de Cumana, porque Don Diego de Hordas pensaua benir a ella con toda su jente y apoderarse en la tierra y bendelles el agua muy vien vendida, lo qual hera fazil, porque como de lo dicho se a uisto y colije, ni el Gouernador ni ninguno de sus capitanes tal proposito tenia.
Sauido esto por los de Cuuagua luego se pusieron en harma para prender y desuaratar a los de Hordas, y enuarcandose todos los mas de los que en aquella isla estauan con muchos yndios amigos que de Cumana les auian venido a uer, haziendoles entender, para mouellos a que tomasen las armas contra la jente de Hordas, que yban a prender a otros españoles como ellos, que andauan en deseruicio de su Rrey, y que demas desto heran honbres que uiuian mal y sodomitas, el qual pecado aborrecen grandemente aquellos yndios, con lo qual los yndios se prefirieron a ayudalles, y pasando a Cumana y hallando descuidada la jente de Hordas de semejante echo, facilmente los prendieron y desarmaron sin ninguna rresistencia, y dende[362] a quinze dias llego el gouernador Hordas con el rresto de la jente en vn[363] bergantin, al qual asi mesmo desarmaron, y prendiendole le pusieron a todo rrecaudo.
Este desuarate de Hordas cuentan otros de otra manera, porque aunque a pocos años que paso no dejan de uariar en el dar de la rrelacion; y dizese que dada la horden que auia de dar Hordas en la jente que en la fortaleza quedaua, el con toda la jente se partio para Cumana a proseguir su jornada, y no creyendo que en Cuuagua se le atreuiera nadie por la mucha jente que lleuaua, llego aquella isla a uerse con la justicia y jentes della; y como de los soldados que Hordas lleuaua yban muchos ynpuestos en hazelle el mal que pudiesen avellos el maltratado en su gouernacion en la jornada del rrio de Uriaparia, en saltando en la tierra se fueron y salieron de su conpañia todos los mas de sus soldados que asta entonces no se auian osado mostrar contra el, y dando y fyrmando sus quejas ante Pedro Hortiz de Matienzo, y prefiriendose de ayudalle y fauorezerle para prender a Hordas, fue promouido Pedro Hortiz de Matienco a prendello, y asi lo efetuo y puso por hobra, mediante los muchos soldados que de la conpañia de Hordas se le auian ydo a quejar y prometidole el ausilio y fauor para hello, lo qual hizo con determinacion de ynuiallo o llevallo a Santo Domingo a la Audiencia rreal, diziendo o propuniendo contra el Hordas quel lo auia preso porque sin tener facultad del Rrey se le entraua en su gouernacion de Cumana y Cuuagua y se le queria alzar con la fortaleza y rrio o fuente de Cumana, y esto mas se entiende que lo hizo Pedro Hortiz de Matienco a fin de desvaratando el por esta uia al comendador Ordas, hazer el despues esta jornada que por Cumana queria hazer Ordas, que con celo de desagrauiar a nadie.
Otros cuentan esta prision de Ordas que paso cassi de la propia manera que vltimamente e dicho, mas no en Cuuagua, sino en Cumana, donde llegado Ordas con toda su jente y hallando alli a Pedro Hortiz de Matruenco con los que de Cuuagua auian ydo con el, todos los questauan mal con Hordas, que hera la mayor parte de su jente, viendo el rrecurso y anparo que en Matruenco podian tener, dejaron a su capitan Ordas y se fueron a meter deuajo de la jurisdicion de Pedro Hortiz de Matruenco, el qual viendo como sus propios soldados desanparauan a Hordas, lo prendio y lleuo a Cuuagua preso.
CAPITULO DIEZ Y NUEVE
Como Hordas y Pedro Hortiz de Matruenco fueron a Santo Domingo, y de alli a España, y en el camino fue muerto Hordas con ponzoña.
Preso Don Diego de Hordas por Pedro Hortiz de Matruenco, y su jente desuaratada y arrepentida de lo ya echo, por uerse uiuir miserablemente y corridos de la jente de Cuuagua, por lo que auian tan ynconsideradamente hecho, desanparar[364] su gouernador y entregallo en manos de su contrario, a quien, como es costunbre, ya que la traicion le agrado, nunca le contentaron los hobradores della, determino de darse priesa y avreuiar la salida de Cuuagua con el gouernador Ordas, porque no se uiniesen a desuergonzar los soldados y quisiesen soltar a su gouernador y a el prender, y nasciese dello algunas guerras ceuiles, por donde uiniesen a destruirse y perderse asi el como los de su uando y los demas sus contrarios; y poniendo en efecto la hobra se enuarco en vno de los vergantines que alli tenia, con Don Diego de Ordas, para ir con el a Santo Domingo a dar cuenta al Audiencia rreal de lo que auia echo.
Jeronimo Ortal y Alonso de Herrera, que heran de la parte de Don Diego de Hordas, pareciendoles que no hera cosa justa dejar yr solo a su Gouernador, se enuarcaron con el, y se fueron todos juntos a Santo Domingo, donde llegados y auida por el Audiencia rrelacion o ynformacion de lo que pasaua y cuan ynjusta y cautelosamente auia sido preso y desuaratado Don Diego de Ordas, le rrestituyeron en su libertad, mandandole y dandole licencia que se voluiese a su gouernacion y hiziese lo que Su Magestad le auia mandado y conuiniese. Don Diego de Hordas, no solo pretendia su liuertad, mas tanuien que fuese castigado Pedro Hortiz de Matruenco del delito que auia cometido en prendello y le pagase los daños perdidos[365] y menoscauos que de la ynjusta prision se le auian seguido; lo qual el Audiencia no quiso hazer, y uiendo esto pidio lizencia para ir a España ante el Rrey, y suplicando[366] que mandasen a Pedro Hortiz que[367] tanuien fuese y paresciese con el en Corthe; y que, pues, le rrestituia su gouernacion y jurisdicion, que el nonbraua por su teniente della a Alonso de Herrera, a quien el queria ynuiar para que conseruase y tubiese en justicia la jente y españoles que en Paria auia quedado; que se le mandase dar prouision rreal para que lo ouedeciesen y tuuiesen por tal. El Audiencia otorgo y concedio a Hordas todo lo que pidio, el qual se partio, juntamente con Geronimo Ortal y Pedro Hortiz de Matruenco en vn nauio para España; y Alonso de Herrera se quedo en Santo Domingo aderecando su partida y jente que lleuar a Paria.