En tanto que estas cossas pasauan entre Sedeño y los de la fortaleza, Alonso de Herrera alcanzo lizencia del Juez de Cuuagua para yrse a Paria, y con quatro o cinco amigos se metio en vna piragua o canoa de perlas que alli le dio vn conocido suyo, y se fue y paso a la fortaleza de Paria, con confianza de que hallaria alli a Delgado y a toda la demas jente que Hordas auia dejado; y llegado que fue a Paria, y hallando tan mudados los negocios de como el los auia dejado; porque como los questauan en la fortaleza auian quedado de mano de Sedeño y amenazados si rresciuian a Alonso de Herrera o a otro algun juez que alli viniesen, no se determinaron de rreceuir ni admitir Alonso de Herrera hasta uer si tenia bastante rrecaudos para hello; el qual luego saco las prouisiones rreales que en Santo Domingo le auian dado de theniente, y mostrolas a Bartolome Gonzalez y a los demas que Sedeño auia alli dejado, los quales, viendolas y parresciendoles que traia bastantes rrecaudos para rresceuillo por teniente, lo admitieron por tal, y le dieron la ouedienzia y lo metieron en posesion de la tierra y fortaleza y se lo entregaron todo.
CAPITULO VEINTE Y UNO
Como Sedeño prendio Alonso de Herrera y a los demas que con el estauan en Paria y los lleuo a la isla de la Trenidad, y como el Audiencia de Santo Domingo tuuo notizia dello y dio prouisiones para que lo soltasen.
Pocos dias pasaron despues que Alonso de Herrera se apodero en la fortaleza de Paria, quando lo uino a sauer y entender el gouernador Sedeño, questaua en la Trenidad entendiendo en las cosas tocantes a la pascificacion y sustento de aquella tierra, lo qual le causo no poca turuacion y alteracion, por parezerle que heran prencipios aquellos para tornarse a desuaratar y que no ouiese su jornada el suceso y fin que el pretendia, como ciertamente lo fue de la suerte que adelante se uera; y usando de la breuedad quel negocio rrequeria, para que antes que Alonso de Herrera le fuese fauor de alguna parte y tuuiese copia de jente con que defenderse, luego yncontinente mando aderezar toda la mas de su jente y se enbarco en vn nauio que alli tenia, y una noche atraueso aquel golfo o brazo de mar que entre Paria y la Trenidad ay, y saltando en tierra ante que amaneciese ni pudiesen ser sentidos, zercaron la fortaleza de suerte que al tienpo que amanecio y los de dentro abrieron las puertas, entro Sedeño con su jente de tropel, que serian de sesenta honbres, y rrecojendo ante todas cosas las armas de los de dentro, los prendio a todos sin ninguna rresistencia, por estar tan descuidados como estauan desta uenida de Sedeño; y deseando el mismo Antonio Sedeño no lleuar consigo Alonso de Herrera a la Trenidad, porque como hera persona principal facilmente podria atraher a si los soldados y causar algun alboroto o salirse con ellos de la tierra, le dijo quel le soltaria y dejaria para que libremente se fuese a Cubagua o donde quisiese, con tal aditamento, que le hiziesse juramento de que no bolueria mas aquella fortaleza ni tierra de Paria.
Alonso de Herrera, viendo que si aquel juramento hazia questaua obligado a cumplillo, rrespondio que no lo queria hazer ni juraria lo que le hera pedido, aunque entendiese claramente que por hello auia destar toda su uida en prision. De esta rrespuesta se indino tanto el gouernador Sedeño, que luego lo comenco a molestar con prisiones y rregurosos tratamientos, poniendole grillos a los pies y un zepo al pesquezo, con yntencion de si por aquella via pudiese constriñir a Alonso de Herrera a que hiziese el juramento que le pedia, el qual jamas lo quiso hazer.
Visto esto por Sedeño, y que si asi libremente lo dejaua v soltaua, podria juntar jente y so color de boluer a Paria yria a donde el estuuiese a uengarse, acordo lleuarselo consigo preso a la Trenidad, en todo rrecaudo, de suerte que no se le pudiese soltar, y por entonzes dejo sin jente e ynabitable la fortaleza.
Llegado Sedeño a la Trenidad, con esta vitoria, quiso mostrarse mas rriguroso de lo que en semejantes lugares y tienpos es rrazon, y asi puso en prision a Bartolome Gonzalez, que hera la persona que estaua por caudillo en la fortaleza al tienpo que Alonso de Herrera entro en hella, y a un sobrino de Diego de Hordaz, llamado Aluaro de Hordaz, y a otros amigos y apaniaguados del governador Hordaz; y pareciendole que en el auerse entrado Alonso de Herrera en la fortaleza auia auido alguna traicion o auia sido corronpido el Bartolome Gonzalez con dadiuas para ello, determino de dalle tormento[373] para sauer la uerdad, el cual se los dio los mas rrezios e ynumanos que pudo, hasta que lo descoyunto; y viendo que no hallaua ninguna claridad de lo que pretendia, ciego con alguna demasiada hira, quiso ahorcar a Aluaro de Hordaz y a otros dos hidalgos muy amigos del gouernador Hordaz. Este echo no les parecio vien a los llegados[374] y consejeros de Antoño Sedeño, por lo qual le persuadieron a que no lo hiziese, y asi le fueron a la mano y se lo estoruaron y sosegaron al Gouernador, aunque no del todo, pues por vna parte tenia guerra con los naturales de aquella tierra, y por otra auia de estar sienpre recatado de los presos que consigo tenia.
En este tienpo azerto a llegar a esta isla de la Trenidad vn nauio de un Sanabria, que por aquella costa de Paria andaua a rrescatar esclauos conforme a la costunbre de aquel tienpo, y para que Antoño Sedeño no tuuiese ocasion de hazelle alguna molestia si le hallaua en Paria haziendo esclauos, aunque hera fuera de su gouernacion, fue a el y le pidio lizencia para hello, el qual se la dio, con que no los conprase ni rrescatasen de veinte y cinco años para uajo; e yendo a pedir esta lizencia Sanabria, supo la prision de Alonso de Herrera, como auia pasado, y despues de auer rescatado sus esclauos, dio la buelta a Cuuagua, donde hizo rrelacion del suceso y prision de Alonso de Herrera, con todo lo que sobre hello auia pasado, lo qual sauido por un Alonso de Aguilar, que en aquella ysla rresidia, que hera muy grande amigo de Herrera, luego yncontinente se partio para Santo Domingo, donde dio rrelacion a la Audiencia rreal de todo lo que Antoño Sedeño auia echo con Alonso de Herrera, y como lo tenia preso a el y todos sus amigos, los maltrataua y auia maltratado[375]. El Audiencia, sauido este atreuimiento dicho de Antoño Sedeño, luego dio prouisiones muy vastantes para que el propio Aguilar fuese, y con vn escriuano notificasen a Sedeño que soltase Alonso de Herrera y a todos los demas que tenia presos, y a los que con el se quisiesen yr a su gouernacion, y se les boluiese todo lo que se les auia tomado, asi de cauallos como de otras armas y peltrechos de guerra, so[376] graues penas que para hello se le ynponian; y rresciuidas sus prouisiones, Alonso de Aguilar, luego, sin mas se detener, dio la buelta a Cuuagua, para de alli yr a la Trenidad hazer soltar a su amigo Alonso de Herrera y a los demas presos.
CAPITULO VEINTE Y DOS
De como Alonso de Aguilar fue á la isla de la Trenidad, y Sedeño no quiso ouedezer las prouisiones, antes lo quiso prender sobre ello.