O quanto puede y cuanta fuerza tiene la lei de amistad, pues a este Alonso de Aguilar constriño dejar su casa, a poner en rriesgo su uida y gastar su hazienda, a pasar la mar, a sufrir otros muchos trauajos y rriesgos, solo por sacar a su amigo Alonso de Herrera de la ynjusta y molesta prision en que Antoño Sedeño lo tenia; y asi se puso, despues de tantos trauajos, en auentura de que el mismo Sedeño lo prendiese y hiziese del lo mesmo que avia echo de Alonso de Herrera; porque pasa en esta forma: que llegado que fue con las prouisiones a Cuuagua, luego sin detenerse, busco y conboco algunos soldados amigos suyos, para que le aconpañasen hasta la Trenidad; y metiendose con asta[377] ocho conpañeros en vn uergantin, se fue derecho a donde Antoño Sedeño estaua, vsando de un barbaro rigor con todos los que tenia presos, porque ni el les daua de comer ni les queria dejar para que lo fuesen a buscar; y asi, no solo les daua pena la prision en que estauan, mas les atormentaua la hanbre que padezian.

Llegado Alonso de Aguilar a la Trenidad, luego salto en tierra con vn escriuano que lleuaua a notificar las provisiones y rrecaudos que del Audiencia auia lleuado, a Sedeño, el qual los rresciuio con alegria y contento, no creyendo que fuesen aquel efeto, mas des que lo supo, fue tan grande el enojo que tuuo y rresciuio del atreuimiento del Alonso de Aguilar, que luego alli, yncontinente, le quito el escriuano que lleuaua y lo prendio con aspero senblante, y no curando de ouedezer ni cunplir lo que se le mandaua por el Audiencia, con aspera yra rrespondio que las ouedecia, y cuanto a cunplir lo que se le mandaua, que no convenia ni auia lugar, y disimulando su pasion, propuso de dar horden en como prender a Alonso de Aguilar, y detenello alli hasta que a el le paresciese, y asi acordo de conuidallo a comer, para que estando comiendo mas seguramente lo prendiesen y sin aluoroto. El Alonso de Aguilar sospecho la cautela: luego ymajino el modo que tendria en escaparse, y no dando a entender que auia entendido cosa alguna de lo que contra el se tratava, le rrogo al gouernador Antoño Sedeño que le hiziese merced de dejar uer Alonso de Herrera, pues que no lo auian de soltar como el Rrey mandaua, que le queria hablar antes de partirse. Sedeño, por desimular mas sus desinios, dijo que le hablase en buena hora, con tal que a hello se allase presente su theniente, el qual hera muy grande amigo del Herrera y conpañero que auian andado juntos en conpañia de Don Diego de Hordaz, y deuajo de esta amistad dio lugar a que los dos amigos, Herrera y Aguilar, se hablasen en secreto. Aguilar dijo a Herrera que ya ueia que Sedeño no lo queria soltar; que no auia otro rremedio sino que vna noche el se procurase soltar y fuese a la mar, que alli el lo rresciuiria y aria lo que hera obligado a su amistad.

El Herrera quedo de hazer lo que pudiese por soltarse, pues a el le yua mas que a ninguno; y con esto se boluieron a la posada de Sedeño, ya que se hazia hora de comer, y estando puestas las mesas y llamados los huespedes para sentarse, el Alonso de Aguilar finjio que queria proueherse[378] y como alli no auia otro lugar sino el arcabuco o montaña, entrose por el, y encuuiertamente y sin ser sentido ni uisto, se fue a su uergantin, y despues de metido en el no curo de saltar mas en tierra a esperar ni estar en arbitrio de lo que tan ynumano gouernador como Sedeño quisiese hazer.

Sedeño estuuo esperando buen rrato a su huesped para comer, y desque uio que se tardaua enbiolo a buscar, creyendo que le vuiese sucedido alguna desgracia; mas Aguilar, viendo desde el bengartin que le buscauan, dio uozes diziendo que no le buscasen, porque el se auia ydo a comer con sus conpañeros por comer mas segura y descansadamente; que el no queria mas tratos ni contratos con el gouernador Sedeño de que le diese su escriuano, porque se queria boluer a Cuuagua. Sedeño, viendo cuan en vano le auian salido sus desinos, turbose demasiadamente, entendiendo quel no prender Aguilar le auia de ser dañoso, y rrespondio que la necesidad que de jente tenia le constreñia a detener alli al escriuano; que le perdonasse pues no se podia hazer otra cosa, y que ya uia la gran falta que la jente tenia de comida, que le rrogava que fuese con su bergantin al pueblo de Chacomar para que les trajesen algunas patatas y casaue y otras comidas de la tierra, a lo qual rrespondio Aguilar que hera contento de hazer lo que le rrogaua, pero que el era bisoño o chapeton en el trato de aquella tierra; que enviase vna persona que supiese tratar y rrescatar con los yndios. Sedeño se olgo con la rrespuesta de Aguilar, y asi le ynuio para el efeto vn amigo suyo, llamado Bartolome Gonzalez, que es el que hallo Hordas en la fortaleza de Paria por Sedeño.

Y antes que pasemos adelante es de sauer que en esta sazon no estaua toda la jente de Sedeño en la Trenidad, porque en el nauio que alli tenian auia ydo Agustin Delgado a buscar comida con zierta jente a la costa de Paria y auia lleuado consigo a un soldado llamado Andino, que hera, o auia sido secretario de Alonso de Herrera, para hazer justizia del, diciendo que este Andino auia persuadido a Herrera que fuese a Paria e hiziese lo que hizo. Por esto y otros motiuos que el Agustin Delgado tuuo afrento a este Andino o lo acoto alrrededor de la fortaleza, y sauido por Sedeño como Delgado auia afrentado Andino, temiose que si de alli escapaua los podria seguir o perseguir, y ansi le ynuio desde la Trenidad vna botija bazia con solo vn cordel atado al cuello, dandole a entender que lo ahorcase, lo qual alcanco y entendio el Agustin Delgado, pero no lo efetuo, porque llego a la sazon a Paria Alonso de Aguilar y Herrera que se lo estoruaron, como luego diremos, y por esta caussa no se hallo presente Delgado a esto que auemos contado que paso Aguilar con Sedeño, ni a todo lo demas que vamos diziendo, lo qual le fue gran ayuda para que Herrera se soltase y Sedeño no prendiese Aguilar; y es cierto que si Agustin Delgado con el nauio se hallara en la Trenidad a la sazon que esto pasaua, Sedeño se uengaua a su boluntad del Aguilar, y por uentura fueran los negocios mas malos y feos de lo que fueron.

CAPITULO BEINTE Y TRES

Como Alonso de Herrera se solto y libro de la prision en que Sedeño lo tenia, y se fue en el uergantin a Paria, adonde a la sazon estaua Agustin Delgado, y lo prendieron con los que hallaron en su conpañia.

En este tienpo que Antoño Sedeño estuuo en la Trenidad, que pasaron algunos meses, no dejo de tener guazaueras y guerras con los yndios, los quales le auian muerto en diferentes rreencuentros que tuuieron, mas de veinte honbres, y los demas estauan tan amedrentados, asi de la mucha multitud de yndios que cada dia bian sobre si, como por no ser parte para yr por los pueblos comarcanos a buscar comida, las quales necesariamente se auian de prouer de fuera de la tierra, que deseauan o procurauan salirse de alli; y algunos quieren dezir que de uerse la jente que alli tinia Sedeño tan opremidos y trauajados, en rriesgo de caer cada dia en poder de sus enemigos, persuadieron e ynportunaron a Sedeño que saliese de la tierra y fuese a rehazerse de mas jente o no curase demas de aquella tierra, pues la jente de hella era tan yndomita y pesima, y que esto le constriño y forco a Sedeño a salir de la Trenidad. Mas conforme a lo que uamos tratando, yo no tengo por cierto esto, sino que la jente de Ordas lo conpelieron a salirse, como luego se uera.

Buelto que fue el uergantin de Alonso de Aguilar con la comida que auia ydo a buscar a Chacomar, echola en tierra y rretubo en si a Bartolome Gonzalez, que hera la persona e ynterprete que Sedeño le auia dado para rrescatar la comida, enuiandole a dezir que no le daria su beedor, que este cargo tenia Bartolome Gonzalez, si no le daua su escriuano; y de camino enuio a dezir con vn esclauo negro que alli tenia Sedeño, que hera o auia sido de Hordas, a Alonso de Herrera que procurase soltarse aquella noche, porque el lo esperaria alli para rreceuillo, lo qual el esclauo le dijo a Alonso de Herrera, y el lo procuro poner por la hobra, como diremos.

Sauido por Sedeño la rretencion que Aguilar le auia echo de su beedor, enbiole a rrogar que se lo soltase, sin querer el soltar el escriuano que preso tenia, y uisto que no aprouechaua nada no curo de hablar mas hen ello, procurando poner toda guarda y custodia en Alonso de Herrera porque no se le fuese, al qual tenia con grillos y con diez honbres de guarda, con que se aseguro Sedeño, creyendo que con tanta jente como guardauan[379] Alonso de Herrera vsso de un ardid, que fue darse a parlar y chocarrear con los que le guardaban a fin de desuelallos en el primer cuarto, para que entrando mas la noche hellos fuesen bencidos del sueño y se durmiesen todos y el tuuiese lugar de yrse; y auiendo gastado en parlar mas de la media noche, las guardas todas se durmieron, y Alonso de Herrera se descalco los grillos y poniendo vnos palos o vancos en la hamaca donde durmia, porque si la meneasen la hallasen pesada y creyesen que el estaua en hella, tomo vna ballesta de los que lo guardauan, y se fue a la mar y se entro en el vergantin.