Viniendo el dia y hallando menos Sedeño a Herrera, luego echo toda su jente para que lo buscasen por los arcabucos o palmares que por alli auia, y asi mesmo enuio en vna canoa a su Alcalde mayor para que uiese si estaua en el vergantin. Alonso de Aguilar y Herrera, viendo venir al Alcalde mayor de Sedeño le dijeron que dejase la uara en la canoa y que entrase en el vergantin a uer y hablar lo que quisiese, el qual lo hizo asi, y despues de auerse hablado y saludado como amigos, Alonso de Herrera le dijo que para que auia tomado aquel trauajo tan en bano, pues sauia que no auia preso que suelto no se quisiese uer, y que las ynumanidades y rrigores que con el auia vsado Sedeño que ya quel no pudiese uengarsse por sus manos, quesperaua que del cielo le uendria el castigo por su gran yngratitud, pues questando el preso y teniendo los yndios zercado a Sedeño y su jente y a punto de matallos a todos, el se auia soltado y caualgado en vn cauallo en pelo y tomado vna lanza y ahuyentado los yndios y echadolos del zerco que les tenian puesto, y que en pago desta buena hobra y seruicio le auia tornado a poner mas graues y asperas prisiones que antes tenia; que pues en pago de tan vuena hobra el le auia dado tan mala gratificacion, que no esperase ningun bien del en rremuneracion de la seueridad que con el auia vsado y de la arrogancia con que lo auia tratado.
Y sauida esta rrespuesta por Sedeño, temiendose no quedase hecho algun concierto entre Alonso de Herrera y soldados amigos suyos que alli auian quedado, que serian mas de treinta honbres, luego los prendio a todos e hizo poner vna fragua en medio de la plaza o rrancheria, para hen ella, con el trauajo de los propios soldados hazer copia de prisiones que echalles y en que tenellos.
Alonso de Aguilar y Herrera se partieron luego y se fueron derechos a la fortaleza de Paria, donde hallaron Agustin Delgado con algunos soldados que queria ahorcar a Andino por la seña que Sedeño le auia ynbiado, y prendiendo Agustin Delgado y a sus amigos dieron la uida al pobre Andino, y ellos se apoderaron de nueuo otra vez en la fortaleza y en todo lo que en ella auia.
Los soldados que Seseño auia preso, viendo que no les uastaua su hanbre y nezesidad y trauajos y enfermedades que auian pasado, sino que de nueuo los queria molestar con prisiones, rrogaron a un Moran, persona principal y amigo de Sedeño, que le dijese que les vastaua la prision que tenian o no poder salir de aquella isla donde auian pasado las calamidades que hera notorio, sin que de nueuo los aprisionase, dando a entender que de todo punto deseaua y pretendia su total perdicion y muerte. Moran se junto con otro hidalgo que alli estaua por thesorero, que se dezia Uillegas, y se fueron al gouernador Sedeño y le dijeron: la amistad y boluntad que a Umd tenemos nos constriñe y oprime a dezille lo que sentimos de lo que al presente haze y pretende hazer con los soldados que tiene presos, lo qual no solo qualquier honbre de buen juizio vera y colijera, mas todo baruaro que con algun belo de pasion no tuviese zerrados los ojos del entendimiento, y dira que lo que Umd al presente haze es fuera de toda la modestia que deue tener y beneuolencia que esta obligado a usar, no solo con los de su nacion, mas con los estranjeros y no conocidos, y asi parece crueldad ynumana que despues de tantos trauajos como estos miserables honbres an padecido en ayudar a sustentar a Umd en esta tierra, pasando los trauajos y necesidades que es notorio, poniendo sus uidas en rriesgos de perdellas, en pago de todo hellos sean puestos en tan asperas prisiones, para que ofreciendose algun dia alguna rrepentina guacavera de estos yndios de esta tierra, sean muertos cruelmente, no es cosa que conuiene pasar adelante con el proposito que Umd. tiene; mas[380] soltandolos, con alagos y blanduras de palabra atrahellos a si para que quando fuere menester pongas las uidas por su gouernador.
A Sedeño nunca hablandaron nada[381] estas y otras palabras que le dijeron, mas con animo seuero y ostinado les rrespondio que a los que sienpre le auian sido amigos y se lo era, que el los auia tratado y trataua como hermanos, y que a los demas no solo auian de ser tratados del asperamente y mandados a coces y a puntillacos, mas que no los auia de soltar de las prisiones en que estauan, sino para los oficios y obras ciuiles que se ofreciesen, y que el pondria tanto rrecaudo de prisiones en ellos, que aunque quisiesen no se soltasen. Viendo Moran y Billagran[382] la obstinacion y crueldad del Gouernador lo dejaron sin curar de gastar mas palabras y se fueron a sus posadas, harto descontentos en ber que no auia podido acauar con Sedeño vna cossa tan justa y caritativa como la que pedian.
CAPITULO VEINTE Y CUATRO
Como los soldados que estauan en la isla de la Trenidad con Sedeño se amotinaron y lo prendieron y se fueron con el a Paria, donde Alonso de Herrera lo echo en prision, y como despues los propios soldados, amotinandose contra Herrera, soltaron a Sedeño y se fueron con el a Cubagua.
Los soldados que presos estauan, viendo que Moran, a quien auian encargado que hablase a Sedeño, gouernador[383], no les voluia con rrespuesta alguna, colegieron que no abria querido condecender con su rruego, y asi acordaron tomar su liuertad con sus propias manos, porque algunos de los questauan presos auian ya hablado y tratado con amigos suyos que andauan sueltos, para que les ayudasen a soltarse si el Gouernador de su boluntad no lo quisiese hazer; y a medio dia, en punto que todos los mas estauan comiendo o rreposando, los presos, ayudandose los vnos a los otros, se soltaron, y tomando algunas armas de las que Sedeño tenia en deposito rrecojidas, salieron por el pueblo o rrancheria dando uozes y diciendo «viua el Rrey que libertad nos a dado y el Gouernador nos quiere hazer esclauos»; a los quales luego se ajuntaron otros amigos y conpañeros y conocidos para salirse de la isla, porque lo deseauan grandemente, a fin de uerse rredimidos de las uejaciones y trauajos que alli pasauan; y con todos los que hen el camino se les llegaron se fueron derechos a donde el gouernador Sedeño estaua, al qual prendieron, y sin hazelle mas daño de despojalle de sus armas le mandaron, por la uiolenta jurisdicion que hellos auian adquerido, que tuuiese aquella su posada por carzel, so pena de la uida; sin auer entre esta jente caueza que se señalase, sino que todos de una conformidad lo hazian y mandauan, por no poder ya sufrir ni tolerar las crueldades de Sedeño, el qual en este tranze nunca hallo amigo que por el boluiese ni quisiese tomar la uoz para defendello; y asi determinaron de uenido que fuesse el nauio que esperauan, enuarcasen en el y irse a Cuuagua o la buelta de Paria o donde les pareciese.
Estando esta jente en esta sedicion y escandalo o rrebuelta, a cauo de tres dias parecio la carauela de Sedeño, que uenia de la costa y fortaleza de Paria con comida, la qual no auia topado en el camino el bergantin de Aguilar y Herrera, y ansi los que hen ella venian ynorauan lo que auia pasado, asi en la Trenidad como en Paria con Agustin Delgado; y entendiendo el gouernador Sedeño que ya la carauela se azercaua a tierra, procuro ponerse en parte do la uiese[384] y comenzo a hazer señas con vn paño para que se boluiese y no llegase a tierra. Los soldados, que no deseauan hazer daño ni mal a Sedeño, mas de salir de catiuerio, le rogaron que se dejase de hazer lo que hazia y no permitiese que la carauela se boluiese y pereziesen alli todos[385]. Los que en la carauela uenian se azercaron a tierra sin auer entendido las señales que por Sedeño se les auia echo; y desque los soldados la uieron sueta[386] y al maestre en tierra, se metieron y apoderaron todos en ella, rrogando al gouernador Sedeño que si se queria yr con ellos que lo lleuarian; el qual, con vna loca obstinencia, menos preciado lo que los soldados le ofrecian, dijo que se fuesen con Dios, que el, con los que le quisiesen aconpañar, se quedaria alli, diciendo que los que le heran y auian sido amigos se lo mostrasen en aquel trauajoso tiempo.
A esta opinion y boluntad de Sedeño correspondieron solamente seis honbres amigos suyos, los cuales se le ofrecieron, que auiendo copia de soldados para defenderse de los naturales, de aconpañarle y rresidir alli con el. Sedeño se lo agradecio, y dijo a los demas que antes queria con los seis conpañeros solos quedarse alli a su aventura, que ir en conpañia de tan mala jente. Los soldados y amigos que alli se le auian mostrado a Sedeño, pareciendoles que si conforme a lo que decia y pretendia se quedauan alli, que de su propia boluntad se entregauan en poder de los naturales baruaros de aquella isla para ser sacrificados neciamente y ofrecidos a la muerte, y asi persuadieron a Sedeño que dejase su loca y temeraria determinacion y se metiesen en su nauio y se fuesen donde tuuiesen las vidas seguras; y asi, casi por fuerza, tomaron a Sedeño y a[387] sus amigos y criados y lo metieron en el nauio, arto contra su uoluntad; lo qual uisto por Sedeño y que le dejauan alli tres cauallos que tenia de mucha estima, enuio a rrogar al casique Chacomar, que hera su amigo y sienpre se auia conseruado en su amistad, que lleuase los cauallos a su pueblo y los tuuiese y curase en el, y con esto partieron de la Trenidad y se fueron derechos a Paria, ynorando que Herrera estuuiese en ella; los cuales saltaron en tierra en la fortaleza, y uiendoles Alonso de Herrera, vsando del propio rrigor que con el se auia usado, prendio Antonio Sedeño y a sus amigos y criados, y pusolos en prisiones dentro de la fortaleza, y todos los demas se holgaron los vnos con los otros en uerse fuera de la sujecion y dominio de Sedeño.