Sus[496] amigos de Aguirre le dieron luego noticia de las cedulas de perdon que se hallauan en las casas de aquel pueblo, y no paresciendole vien que tan presto sus soldados hallasen misericordia, los llamo y junto a todos, y les dijo: Señores, e sauido que en este pueblo aveis hallado algunas zedulas del Gouernador desta Gouernacion, por las quales os ynduze a que os paseis a el y que os perdonara todos los daños que aueis hecho. Yo señores, como hombre espirimentado en estas cossas y que os deseo todo el vien que para mi propio, os quiero desengañar dello, y os digo que no cureis de fyar ni confyar en palabras de gouernadores ni en papeles ni firmas suyas, porque vien se nos deue acordar que matastes al Gouernador Pedro de Orsua y a su theniente y a otros muy amigos suyos, y a vuestro Prinzipe y todos sus capitanes, y al Gouernador de la Margarita y Alcalde y vecinos della y otras mill muertes y destruiciones de pueblos que aueis hecho, que en España ni en las Indias no avido honbres que tal ayan echo, y todas estas cossas yos certifyco que el propio Rrey de justicia no las puede perdonar, quanto mas un llicenciado de dos nominativos como Pablo Collado; y si no mira que auia echo Tomas Bazquez ni Piedrahita ni los otros capitanes que teuian ya los perdones del mismo Rrey y le auian seruido toda su uida, y bino despues con todo esto vn bachillerejo de no nada y les corto las cauezas. Pues osare yo apostar que mas daños y muertes auemos hecho nosotros en vn dia que todos quantos se an alzado en las Indias contra el Rrey. Cada uno mire por si y no se crea de ligero ni haga cosa que presto se arrepienta; que como otras uezes e dicho, en ninguna parte podeis estar mas seguros que en mi conpañia, en la qual uiuireis segura y descansadamente. E ya que el Rrey os quiera perdonar o perdone, los deudos, parientes y amigos de los que aueis muerto os an de perseguir por sus personas y procuraros quytar las uidas, pues por quanto quereis veros perseguidos y corridos y ausentados y que no aya estanciero ni calpiste[497] que no os uitupere y baldone y os llame de traidores y aun procure poneros las manos, y esto yo os lo profetizo que si me desanpararedes y os pasaredes al Rrey que sola vna muerte me an de dar a mi, pero a bosotros tres mill generos de mill muertes y auatimientos; y nadie cure hazer yncapie ni confianza en estos papeles que aqui an hallado del Gouernador, por que son vna fruta para todos nosotros bien mala y dañosa y que deuajo de buen color y gusto tiene muy cruel ponzoña, y concluyo con lo que otras vezes e dicho: que procuremos uender nuestras uidas muy bien bendidas y hagamos lo que somos obligados, que si agora pasaremos trauajos, adelante tendremos descanso, y si agora tuuieremos hanbre, adelante tendremos artura, y si agora peregrinamos es para yr y pasar a la tierra que pretendemos, que es el Peru, donde todo nos es deuido, y llegados a el abra cada uno el premio de su travajo.

Y dicho esto, y biendo que las casas del pueblo les heran dañosas, porque por ellas podian entrar los enemigos cubierta o escondidamente, mando quemar las mas dellas, dejando para rreparo de sus arcabuzeros algunas casas questauan comodas para hello; y quemandose vnas casas que estauan zercanas a la Iglesia, salto el fuego hella[498] y quemose. Otros dizen que vno de los soldados de Aguirre, llamado Francisco Rodriguez de Gueuara, le pego fuego, y biendo Lope de Aguirre que la Iglesia se quemaua, por dar alguna muestra o aparienzia de cristiano, mando luego sacar los ornamentos e ymaxines que en ella auia, y asi no se quemo todo.

Viendo los del Rrey que Aguirre auia quemado aquellas casas y dejado otras para poder mejor ofender y rrepararse, luego, aquella propia noche, pegaron fuego a las otras casas que auia dejado el traidor por quemar y para su resguarda; y asi quedo todo el pueblo quemado y asolado, sin auer en el en pie mas de sola la casa y sitio donde estaua alojado Aguirre con su jente.

Hechas estas buenas hobras, bino la noche, en la qual anbos canpos durmieron con vien poco rreposso, temiendose qual auia de dar a qual, pero de anbas partes se hizo tan bien, que de donde se alojaron nunca hizieron por aquella noche ningun mudamiento, aunque todauia los del canpo de su Magestad, con la justizia que de su parte tenian, se atreuieron a acometer, y fue que esta propia noche, ya que queria amanescer vino el maese de canpo Diego Garcia de Paredes, con algunos amigos suyos a cauallo con cinco arcabuzes, quera toda el artelleria del canpo del Rrey, zerca de donde estaua Aguirre, y disparandolos y haziendo otros alborotos, desasosegaron al contrario y le pusieron en arma; el qual luego se puso a punto y a pique con todo silencio; y auiendo ya amanecido y biendo donde estaua el Maese de canpo, y la demas gente que le auian dado el arma[499] y alvorada mando salir escondidamente de su fuerte y alojamiento quarenta arcabuzeros para que fuessen a dar sobre los que estauan con el Maese de canpo.

Los quarenta arcabuzeros lo hizieron tan fyelmente que, casi sin ser sentidos, fueron a dar sobre los del Rrey que les auian alborotado, los quales, ya questauan algo zerca, los uieron, y sacando las flacas armas que tenian y balerosos esfuerzos y animos para poner las uidas por la honrra de su Rrey, les esperaron para darse con ellos de las harmas; los quales viendo que ya los del Rrey les auian uisto y que sin ningun temor los esperauan, no curaron de arremeter, mas deteniendose algo lejos, comenzaron a disparar algunos arcabuzes, de los cuales nunca hirieron a nadie, ni los del Rrey asi mesmo hicieron daño alguno en sus contrarios, y de conformidad, dejando los puestos uirgines y sin ninguna sangre derramada, sse retiraron cada esquadron o compañia hazia donde estaua su canpo o alojamiento.

Dizese que aqui, desta uez, entre estos quarenta arcabuzeros de Aguirre y los questauan con el Maese de canpo de parte del Rrey, se trauo una muy peligrosa y braua escaramuza, y que sin que ouiese ningun herido, se rretiraron anbas partes, como se a dicho. Yo lo tengo por difycultoso[500] que se ouiese trauado peligrosa y braua escaramuza sin peligrar nadie; y el dezillo desta suerte deue de causar[501] la poca espiriencia que el autor que esta rrelacion dio tenia de cosas de guerra, porque a qualquier uista que le dauan en que disparauan arcabuzes, la llama escaramuza y muy braua y peligrosa; y asi haze en su Istoria o rrelacion de donde esto se trasunto, memoria de muchas escaramuzas, y en todas hellas no se hallara que hayan herido vn solo honbre. Hello deuia ser, como se a dicho, que de lexos se saludaban, y todos sse guardauan muy bien, que ni los vnos querian matar ni los otros que los matasen.

CAPITULO OCHENTA Y SSEIS

De vna carta que Lope de Aguirre enuio al gouernador Pablo Collado, y de un esclauo que se huyo del canpo del Rrey al del traydor.

El propio dia que Aguirre entro en Baraquysimeto llego el capitan Pedro Brauo de Molina con la jente que de Merida saco a la ciudad del Tocuyo, donde hallo al gouernador Pablo Collado, sin ningun pensamiento de hallarse presente en el canpo del Rrey; y an[502] algunos echaron fama que tenia puestos sus desinios en rretirarse hacia el Nueuo Rreyno de Granada, si Aguirre saliera con uitoria de Barquysimeto.

El capitan Pedro Brauo de Molina, viendo quan frio estaua el Gouernador en yr aquella jornada, comenzole a persuadir y dezir lo mucho que ynportaba hallarse el presente en el canpo de su Magestad, porque rrepresentando como rrepresentaua la persona del Rrey, los soldados y otros vecinos se animarian hazer lo que heran obligados, esperando quel, como Gouernador, viendo lo que cada vno tajaua[503], se lo gratifycaria; de mas de que no conuenia a su onor ni al cargo que tenia, hazer lo contrario.