Mas segun de pocos años a esta parte a dado esta tierra muestra de rrica de esmeraldas y oro y plata, se puede con muy gran razon decir por ella que las cosas muy preciadas no se an ni alcanzan sino con mucho trauajo y gasto, porque demas de lo que en pazificarla an trauajado los españoles y lo mucho que en su pacificacion se an gastado en dineros, en diversas ueces que hen ella an entrado, es cosa zierta que an muerto los yndios mas de ducientos españoles, parte de los quales a tomado a manos, y biuos, con crueldad de baruaros, los an despedazado y sepultado en sus uientres, por ques jente toda hella que comen la carne de los enemigos que matan en la guerra o por otra uia.
CAPITULO SSESTO
En el qual se escriue como el generol Orsua fue proueido por los Oydores que fuese a pazificar la tierra de Santa Marta y lo que sobre el hazer esta jornada le sucedio.
Al tiempo quel general Pedro de Orsua se salio de Muso, auia benido los Oydores de como[143] los yndios de las sierras de Santa Marta tenian puesta en gran trauajo a la ciudad de Santa Marta, poblada en las rriueras de la mar del Norte, y de muy antiguo origen en las Indias; y como estaua a su cargo el gouierno de aquella ciudad, determinaron de ynuiar quien la rremediase y socorriese, pazificase y poblase aquellas sierras, muy pobladas de muchos y belicosos naturales; y por auer a esta sazon salido Pedro de Orsua de Muso y ser capitan afable y bien quisto, hablaronle sobre hello, rrogandole que hazetase la jornada y pacificacion de aquellas sierras[144] y jentes de Santa Marta, y que le darian todo el aujilio y fauor nezesario para hello.
A Orsua se le hizo muy pesada esta jornada por tener, como tenia, sus desinios puestos en el Dorado, pero obola de azetar por la hobligacion que tenia de seruir al Rrey y de agradar y contentar a los que se lo mandauan y rrogauan, los quales le dieron todos los poderes y prouisiones necesarios y le fauorecieron en todo lo demas que fue menester. El general Orsua quisiera uajar copia de soldados del Rreino para hazer su jornada, por ser jente ya cursada y espirimentada en aquella milicia, pero no los hallo, o los soldados no lo quisieron seguir, porque tenian ya noticia de la maldad de aquella tierra y de los moradores della, a quien otras muchas armadas de españoles nunca auian podido domar ni humillar, antes sienpre se avian rretirado por fuerza y con perdida de muchos españoles, y asi se estan oy por poblar.
A Orsua le fue necesario bajarse a Santa Marta con unos pocos amigos, que mas por su contenplacion que por otro ningun ynteres le quisieron seguir, con los quales llego a la ciudad de Santa Marta, donde hallo que la gouernaua y administraua la justizia el capitan Luis de Manxarrez, y el General se dio la priesa que pudo a juntar gente, aunque poca, porque acudian muy pocos soldados a Santa Marta; y andando en el feruor de su jornada, los yndios de las[145] faldas de las sierras mas cercanos a Santa Marta, tuuieron noticia de lo que Pedro de Orsua estaua haziendo en Santa Marta, y de como pretendia entrar presto la tierra adentro, y por rreseruarse de algun daño que en lo futuro se les podia hazer y acreditarse con el General, le uinieron de paz, ofreciendosele en su amistad y a seguirle y ayudarle en todo que les ouiese menester. Holgose mucho Orsua con la amistad y paz destos yndios, y acetando sus ofrecimientos los torno a ynuiar a sus casas, porque los soldados quen Santa Marta se auian juntado heran muchos para lo poco que aquel pueblo misero y falto de todo genero de mantenimientos podia sustentar, determino inuiallos delante para que en ciertos pueblos de yndios amigos se entretuuiesen y comiesen; y haciendo caudillo de los que ynuiaua, que heran cinquenta honbres, a Hernand Aluarez de Azeuedo, que despues fue vezino de Tamalameque, ciudad poblada en las rriueras del Rrio Grande de la Magdalena, enviolos a Guajaca, pueblo de yndios amigos, que estaua en el camino que para zuuir a la sierra auian de seguir, en el qual lugar se auia de juntar toda la demas jente que en la jornada auia de entrar, y les mando que sin hazer daño a los yndios de Guajaca ni a los demas comarcanos, se ocupasen en uer aquella parte de la sierra que a hellos estuuiese mas zercana, y aderezasen los pasos que ouiese malos y peligrosos para los cauallos; y asi se fueron estos españoles con Hernand Alvarez, su caudillo, a Guajaca.
El general Vrsua se quedo en Santa Marta con el capitan Manxarres y con Lidueña, su hermano, para juntar la mas jente que pudiesen e yrse hazer su jornada en el tiempo que tenian ya señalado; el qual llegado, Orsua persuadio a Manjarres que con los soldados que alli tenia juntos, aunque pocos, fuesen en seguimiento de Hernand Aluarez y diesen principio a su jornada. El capitan Manjarres estaua muy fuera de hazer lo que Orsua pretendia, y no solo no tenia voluntad de seguille, pero[146] de dañarle y estoruarle la jornada para que no saliese con hella, y asi se escuso de no salir con Pedro de Orsua, diciendo questaua falto de algunas cosas necesarias a la guerra, las quales el queria proveher antes de salir de Santa Marta y lleuallas por delante; que se fuesen Orsua y su hermano Lidueña y que el los seguiria y alcanzaria en el camino.
Con esto y otras palabras urbanas de que Manjarres hera muy copioso, que el general Orsua le oyo decir, no conociendo ni entendiendo sus finxidos y doblados tratos, se partio con entera confianza de Santa Marta con hasta treinta honbres, y entre hellos Lidueño, hermano de Manjarres, y caminando por tierra de paz sin hazer daño ni rreceuirlo, llego a la poblazon de Origua, donde se determino de esperar al capitán Manjarres; y porque la jente y soldados que con el capitan Hernand Aluarez auia ynuiado y estaua en Guajaca esperandolo no intentase alguna nouedad con su tardanza, acordo dalles auiso de su yda, y para esto despacho al capitan Lidueña con diez soldados que fuese a Guajaca y tomase en si la jente y gouierno della y les diese auiso de lo que pasaua y de su ida y quan propinqua estaua su llegada aquel lugar.
Lidueña fue a Guajaca, y hizo con todos los españoles todo lo que le fue mandado, y Pedro de Orsua se quedo en Origua esperando a Manjarres, el qual con finxidas y cautelosas cartas que cadia[147] le escreuia, haziendole cierta su partida, le[148] entretuuo mas tiempo de dos meses, dandole a entender que un dia o otro seria con el en Origua, todo segun fue muy publico entre los españoles, a fin de que, entreteniendose Pedro de Orsua con sus soldados mucho tiempo entre aquellos pueblos, que heran de naturales velicosisimos y de animo yndomitos y soueruios, les diese ocasion a que tomando las armas uiniesen sobre hel y le desuaratasen, para despues yntentar el hazer esta jornada, o a lo menos con esto se escureciese la gloria que en la fama del general Orsua se auia dibulgado, de que por su buena fortuna y de mucho ardiz y disciplina de guerra, saldria con la gerra de aquellas sierras y las poblaria y domaria los naturales della, lo qual tenian muchos pronosticado a Orsua, pero su pronostico fue al rreues, porquestando Pedro de Orssua en esta espera de Manjarres con hasta beinte honbres, fuele necesario que los españoles se diuidiesen a buscar comida a pueblos de paz questauan entre Santa Marta y Origua, cuyos naturales, viendo esta ocasion de uer desmandados los soldados por su tierra, juntaronse y tomando las armas en la mano, dieron en ellos y mataron los mas. Algunos de los cuales, que heran sueltos y lijeros peones, poniendose en vyda, escaparon de las manos y crueldad de los uaruaros, y aportando a Santa Marta dieron auiso a Manjarres de lo que les auia sucedido.
Manjarres, que ninguna cosa le deuio de pesar deste mal suceso, pareciendo que ya Orsua no podria salir con su yntento y questaria descuidado desto, por auer acaecido apartado de donde el estaua alojado, determino dalle auiso, porque rrebolviendo los yndios las armas contra el no lo hallasen descuidado y asi lo matasen. Escriuio una carta dando hen ella noticia de lo que pasaua e abian echo los yndios con los que salieron[149] a buscar comida, y auisandolo que al momento se rretirase si no queria ser muerto con los que le aconpañauan. El mensajero camino toda la noche y fue antes de amanecer a donde Pedro de Horsua estaua, y diole la carta y auiso que lleuaua.