Que trata de como Aguirre diuidio toda la jente del canpo en conpañias de a quarenta soldados, y la causa, y de como quiso matar a Gonzalo Duarte, y de otras cosas que sobre hello subcedieron.

Lope de Aguirre varruntando los uarios subcesos que las guerras traen consigo, y que donde tanta gente auia, cuyos amigos el auia muerto e yua matando de cada dia, que podria auer algunos que a el le procurasen hazer lo mismo, y asi toda su felicidad y cuidado hera atraher a si amigos de quien se pudiese fyar, a los quales arreaua y guarnescia de las mejores armas y cotas que hen el canpo abian, procurando quytarselas a los que las tenian, personas de quien el no tenia la confianza y conzeto que se rrequeria para su proposito, leuantandoles queran descuidados en las cosas de la guerra y que no traian las armas tratadas con la curiosidad que se rrequeria y era menester; y con esto procuraua hazer a sus amigos uniuersales herederos no solo de los ventestos[319] que el hazia por su propia mano, sino aun de los questauan biuos y auian traido desde el Piru algunos aderecos de guerra a su costa y minsion[320].

Y pareciendole que para su proposito hera nezesario que la jente del canpo estuuiese diuidida en conpañias o esquadras yguales, de suerte que de los capitanes que en el canpo auia no tuuiese ninguno mas jente que otro, acordo hazer ciertas conpañias, cada una de quarenta soldados, apartando el para si los que el tenia por mas amigos suyos, a los quales, como se a dicho, tenia ya peltrechados de las mejores armas que en el canpo auia. Dio para la guardia de su Principe otros quarenta soldados, y asi los diuidio todos entre los capitanes de ynfanteria que hen el canpo auia. Viendose tan uien guarnescido destos quarenta soldados y de otros aliados y panyaguados que se juntavan cada dia, de tal suerte que como crescia la gente de su conpañia asi crecia su hinchazon y souervia y queria eceder en el mandar a su Principe, y que todos en el campo le ouedeciesen y temiesen y acatasen y rreuerenciasen.

Gonzalo Duarte, mayordomo del Principe, temiendose de Lope de Aguirre por algunas gresquytas que entre hellos auia auido, y pareciendole que las cosas de aquella ynfame comunidad seguirian por justicia y que todo lo que su Principe mandase se cunpliria y ouedeszeria, procuro auer vna esencion de su Ezelencia, para que ninguna justicia ni capitan del canpo tuuiese que uer con el ni le pudiese castigar y fuese ynmediato en la jurisdicion a su Principe, y otro no pudiese conozer contra el de ningun negocio por arduo que fuese. Vino esto a noticia de Lope de Aguirre, y pareciendole que Gonzalo Duarte auia procurado aquella ecencion por escaparse de sus manos, prendiole luego para matallo, asi por esto como por estas bregas que con el auia tenido.

Sauido por el Prinzipe la prision de su mayordomo mayor, fue luego en persona y sacolo de la prision[321] en que Lope de Aguirre lo tenia; el qual, viendo que le quitaua vn preso a quien el tanto deseaua quytar la uida, atrauesosele delante del Principe dando muy grandes uozes, y postrado en el suelo dezia con muy grande yra y enojo que suplicaua a su ecelencia le diese el preso, que lo queria castigar de muchos y moy atroces delitos que auia cometido contra su seruicio, y que no se leuantaria del suelo donde estaua sin que se le boluiese el preso o con que con la espada[322] que tenia, la qual saco de la baina, le auia de cortar la caueza. Su Ecelencia, vsando de la preminencia y potestad rreal, le rrespondio que se leuantase y se rreportase, que el se ynformaria de lo que Gonzalo Duarte auia echo y lo castigaria si lo mereciese y haria en el negocio justicia. Los capitanes del canpo se metieron en medio aplacando al Lope de Aguirre de aquella yra y furor ynfernal en questaua metido, y tratando de confederallos y hazellos amigos, atento[323] parezelles que hazian hen ello plazer a Don Hernando de Guzman, su Principe, y andando en estas amistades, el Gonzalo Duarte, queriendo dar a entender a todos el mucho cargo en que le hera el Lope de Aguirre, dijo publicamente en presencia del mismo Aguirre, que no tenia rrazon de tratalle de aquella manera, pues sauia que en los Motilones auia tratado el Lope de Aguirre que matasen a Pedro de Orsua y hiciesen general a Don Martin, y que el Lope de Aguirre seria maese de canpo y al Gonzalo Duarte le harian capitan y dauan la buelta al Piru, y que con auer pasado tanto tiempo y ser tanto su amigo el gouernador Pedro de Orsua y querelle tanto como le queria, nunca se lo auia dicho ni lo auia descuuierto a nadie hasta entonces, y que no creyera[324] que le diera tan mal pago como le queria dar. Lope de Aguirre rrespondio que hera uerdad lo que dezia y que pasaua asi en efeto, y no dejaua de conozer que le auia sido amigo en aquello, y que el se lo seruiria en otra cossa que se ofreciese, y con esto se aplaco mucho Lope de Aguirre, mediante lo qual y los terceros que de por medio andauan, se hizieron amigos y se abrazaron y confederaron por entonzes, aunque adelante tanuien dio fin de Gonzalo Duarte como de otros, de la suerte que se dira en su lugar.

CAPITULO TREINTA Y NUEUE

Que trata de como Aguirre mato a Lorenco Ssalduendo y a Doña Ines, y la causa porque.

Doña Ines de Atienza, a quyen algunos echan mucha culpa de la muerte de Pedro de Horsua, venia en el armada destos amotinadores enbuelta con vn Lorenzo de Salduendo, capitan de la guardia del principe Don Hernando de Guzman, en conpañia de la qual estaua vna Doña Maria de Soto, mestiza, que heran muy grandes amigas; y porque ya se iua acauando la hobra de los uergantines y pensauan muy en breue partirse de alli, andaua el Lorenzo Salduendo procurando parte comoda de los uergantines en que lleuar a estas señoras con todas sus baratijas; y porque las malas dormidas no les hiciesen mal, trato con Lope de Aguirre que queria lleuar vnos colchones en que durmiesen; el qual, o porque no estaua bien con estas mujeres o porque no hera su boluntad, dijole al Lorenco Salduendo que en ninguna manera se auian de lleuar los colchones en los uergantines, porque ocupauan mucha parte dellos y era mucha la jente y abria otras cosas queran mas necesarias lleuarse para la guerra; y con esto se escusso y despidio a Lorenco Salduendo, el qual, boluiendose mohino a su casa, hallo a las dos señoras, a las quales les conto lo que pasaua, y como honbre que auia sentido mucho el negocio y la aspera rrespuesta que Lope de Aguirre le auia dado, casi desesperado, arronjo vna lanza que tenia en las manos[325]: mercedes me ha de hazer a mi Lope de Aguirre al cauo de mi uejez; viuamos sin el, pesete tal.

No falto quien oyo estas palabras, que luego sse las fueron a dezir a Lope de Aguirre, con otras que la Doña Ines auia dicho vn dia antes, estando en este rrancho vna mestiza que se le auia muerto, que casi llorando le dijo: Dios te perdone, hija mia, que antes de muchos dias tendras muchos conpañeros; lo qual, sauido por Lope de Aguirre, y entendiendo el desabrimiento que Lorenco Salduendo tendria con el, por no auelle dejado que metiese los colchones en los vergantines, colijio entre si que aquellas palabras no salian sino de honbre que pensaua hazelle algun mal o matalle, y asi acordo ganalle por la mano y se determino de juntar a sus amigos y dar fin a los dias de Lorenco Salduendo, el qual, auisado del negocio, o barruntandolo, se fue a su Principe Don Hernando de Guzman y le dijo el temor que tenia, y que creia que Lope de Aguirre estaua juntando sus amigos para uenille a matar.

El señor Principe le dijo que perdiese el miedo, que el lo rremediaria todo; y creyendo que se hiziera lo que el mandaua, llamo a vn Gonzalo Giral de Fuentes, su capitan, para que fuese a Lope de Aguirre y le dijese de su parte que no curase de matar a Lorenco Salduendo, sino que le hiciese plazer de desimular con el y lo apaciguase lo mejor que pudiese. Lope de Aguirre, quen lo que auia de hazer no se descuidaua nada, antes en dandole en la ymajinacion vna uellaqueria, luego la ponia por hobra, en determinandose de matar a Lorenzo Salduendo, luego junto sus amigos, y armandose todos, salieron de casa de Lope de Aguirre en busca del Lorenco Salduendo. Gonzalo Jiral de Fuentes, que por mandado de su Prinzype yba apaciguar a Lope de Aguirre, topolo en el camino, y diciendole la enbajada a que yba por mandado de su Principe, diosele tan poco dello quanto hera rrazon darsele de Principe de tan poca potestad, pues el lo auia colocado en aquella dignidad y estado, y asi, pasando de largo, sin hazer caso del Gonzalo Jiral, fue a casa de su Principe, donde hallo a Lorenco Salduendo, y usando su oficio el y sus ministros, comenzaron a dar de estocadas y lanzadas al proue Salduendo, y sin podello defender su Principe le acauaron alli la uida. El señor Principe dio artas vozes, rrogandole al Lope de Aguirre que no lo matase y otras uezes mandandoselo; pero ni su mando ni sus rruegos no aprouecharon cosa alguna, y arto mas le ouiera aprouechado al Principe hazer lo que Saduendo le rrogaba para saluar su uida, que hera que apellidase la jente del canpo para defendelle; y diose tanta priesa Aguirre que no tuuo su Ecelencia lugar de hazer lo que le rrogaua.