«¡Es el deber de la ablución, porque está formalmente prescrito que hemos de purificarnos antes de cumplir el menor deber religioso y antes de cualquier acto previsto por el Libro y la Sunna!»

Tras de lo cual, Simpatía se volvió hacia la asamblea y la interrogó con una mirada en redondo, á la que respondió cierto sabio, que era uno de los hombres más célebres del siglo y que no tenía igual en el conocimiento del Korán. Se levantó y dijo á Simpatía:

«¡Oh joven llena de espiritualidad y de aromas encantadores! Puesto que conoces el Libro de Alah, ¿podrías darnos una prueba de la exactitud de tu sabiduría?

Ella contestó: «El Korán se compone de ciento catorce suratas ó capítulos, de los cuales setenta se dictaron en la Meca y cuarenta y cuatro en Medina.

»Se divide en seiscientas veintiuna divisiones llamadas aschar, y en seis mil doscientos treinta y seis versículos.

»Comprende setenta y nueve mil cuatrocientas treinta y nueve palabras y trescientas veintitrés mil seiscientas setenta letras, cada una de las cuales tiene diez virtudes especiales.

»En él se cita el nombre de veinticinco profetas: Adán, Nouh, Ibrahim, Ismail, Isaac, Yacub, Yussef, El-Yosh, Yunés, Loth, Saleh, Hud, Schoaib, Daud, Soleimán, Zul-Kefel, Edris, Elías, Yahia, Zacharia, Ayub, Mussa, Harún, Issa (Jesús) y Mohamed. (¡Con todos la plegaria y la paz!)

»También se hallan en él los nombres de nueve pájaros ó animales alados: el mústico, la abeja, la mosca, la abubilla, el cuervo, el saltamontes, la hormiga, el pájaro ababil y el pájaro de Issa (¡con él la plegaria y la paz!), que no es otro que el murciélago.»

El jeque dijo: «Maravilla tu exactitud. Desearía también saber por ti cuál es el versículo en que nuestro santo Profeta juzga á los infieles.»

Ella contestó: «Es el versículo donde se encuentran estas palabras: «Los judíos dicen que están errados los cristianos y los cristianos afirman que los judíos ignoran la verdad. ¡Por lo demás, tienen razón unos y otros!»