Y Schahrazada respondió: «¡Querida mía, Grano-de-Belleza es un joven!»
Entonces el rey Schahriar, cuya tristeza había desaparecido á las primeras palabras de la historia de Sett Budur, que oyó entera con gran atención, dijo: «¡Oh Schahrazada! He de confesarte que la historia de Budur me ha encantado y regocijado, y además me ha incitado á enterarme mejor de esa moda nueva de la cual hablaba Sett Budur en prosa y verso. De modo que si en las historias que nos prometes se explica esa moda, con otros pormenores desconocidos para mí, puedes empezar en seguida.»
Pero en este momento de su narración, Schahrazada vió aparecer la mañana, y discreta como siempre, se calló.
Y el rey Schahriar dijo para sí: «¡Por Alah! ¡No la mataré hasta que haya oído otros detalles sobre la moda nueva, que hasta ahora encuentro llena de oscuridad y complicaciones!»
PERO CUANDO LLEGÓ
LA 237.ª NOCHE
Doniazada dijo: «¡Oh Schahrazada, hermana mía, te ruego que empieces!»
Y Schahrazada sonrió á su hermana, y después, volviéndose hacia el rey Schahriar, le dijo: