HISTORIA DE FELIZ-BELLO Y FELIZ-BELLA

Se dice (pero Alah es más sabio) que había en la ciudad de Kufa un hombre al que se contaba entre sus vecinos más ricos y considerados, y se llamaba Primavera.

Al primer año de su matrimonio, el mercader Primavera sintió caer sobre su casa la bendición del Altísimo con el nacimiento de un hijo muy hermoso, que vino al mundo sonriendo. Y por eso se llamó al niño Feliz-Bello.

Al séptimo día de nacer su hijo, el mercader Primavera fué al zoco de los esclavos á comprar una criada para su mujer. Llegado á mitad de la plaza central, echó una ojeada circular á las mujeres y á los muchachos que se habían puesto á la venta, y vió, en medio de uno de los grupos, á una esclava de aspecto dulce, que llevaba á la espalda, sujeta con un ancho cinturón, á su hija dormida.

El mercader Primavera pensó entonces: «¡Alah es generoso!» Y se acercó al corredor y le preguntó: «¿Cuánto cuesta esta esclava con su hija?» El corredor contestó: «¡Cincuenta dinares, ni más ni menos!» Primavera dijo: «¡La compro! Escribe el contrato, y toma el dinero.» Después de llenar esta formalidad, el mercader Primavera dijo con dulzura á la mujer: «Sígueme, sierva mía.» Y se la llevó á su casa.